domingo, 27 de febrero de 2011

Una de cada cuatro personas es adicta a Internet, el trabajo o las compras


Aunque solo el juego sin control o ludopatía se considera enfermedad mental, los médicos de atención primaria alertan del incremento de pacientes con algún tipo de trastorno en la conducta asociado a otras adicciones sin sustancia, como son Internet, el teléfono móvil, el trabajo o las compras. La Organización Mundial de la Salud cifra en un 25% la población afectada por alguna de ellas, uno de cada cuatro españoles.

Internet lidera la lista de adicciones que más han crecido en los últimos años, afectando a un 15% de la población (sobre todo a menores de 25 años), donde las redes sociales, como Facebook o Twitter, han sustituido a los chats. Además, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) estima que "cada 10 años podría incrementarse un 5% el número de casos". Le sigue la adicción al teléfono móvil (10%), al trabajo (10%), las compras (5%) o al juego (3%).

Javier García Campayo, psiquiatra del hospital Miguel Servet de Zaragoza, durante la presentación de un curso de formación a médicos de cabecera organizado por la sociedad, considera adicción a Internet "cuando alguien pasa más de tres horas al día navegando por la Red, y no es por trabajo", mientras que la adicción al trabajo se puede identificar "cuando se le dedican más de 50 horas semanales". Un tiempo que suele quitarse de otras actividades, lo que termina por arruinar la vida social del adicto.

Un diagnóstico complejo

Según esta sociedad de médicos, el perfil clínico del paciente es similar al que presenta un toxicómano. "En lugar de alcohol u otras drogas, estos pacientes hacen un uso excesivo del móvil, por ejemplo", ha dicho José Ángel Arbesú, coordinador mental de Semergen. "Suelen ser personas impulsivas, introvertidas y con baja autoestima", sintetiza el doctor.

El problema para diagnosticar estas adicciones radica en la dificultad para establecer un límite entre lo que se considera normal y aquello que se convierte en patológico. Lo que inicialmente es placentero, además de estar más aceptado socialmente, se convierte más adelante en necesidad. El afectado, que no se identifica como tal, dedica todo el tiempo y esfuerzo económico a satisfacer su adicción para calmar el síndrome de abstinencia. "He llegado a tener pacientes que si no les suena el móvil cada 15 minutos se consideran unos fracasados socialmente", dice el psiquiatra.

Fuente:elpais.com

miércoles, 9 de febrero de 2011

"En solo una semana llegué a gastarme medio millón de pesetas en sexo"


«Sales de casa cada día por las mañanas y no sabes si ese día vas a consumir sexo o no. Claramente no quieres. Tratas de no ponerte en peligro evitando usar mucho Internet en el trabajo, que suele ser un punto de arranque. Pero bastaba con ver de reojo un escote o un perfil curvilíneo en el pasillo del aseo para desencadenar una marcha inmediata al burdel más cercano»

Alberto (nombre ficticio) es adicto al sexo. Pasó casi 20 años de su vida intentando controlar sus impulsos sin éxito. Una necesidad que, según él mismo reconoce, le llevaba a la autodestrucción y a sentirse denigrado en cada coito, en cada visita al burdel, en cada cita a ciegas lejos de su esposa. Hoy recibe un tratamiento y accede a ofrecer su testimonio para que la gente comprenda la problemática que trae consigo una enfermedad de este tipo. «Lo grave es el juicio condenatorio que se hace de cualquier adicto, también del adicto al sexo. El descubrimiento de que soy un enfermo, no un monstruo, es clave para la curación o rehabilitación», señala.

Tradicionalmente conocida bajo el nombre de satiriasis en su versión masculina, la adicción al sexo es una patología que, según algunos estudios, afecta a un 6% de la población. Establecer unos síntomas para diagnosticarla no es sencillo, pero puede hacerse analizando las consecuencias que trae el consumo de sexo a la vida de un enfermo potencial. «Los adictos se caracterizan por un bajo control del impulso. La falta de concentración en el trabajo, la falta El adicto suele adolecer de falta de concentración en el trabajo y de irritabilidad con su familia121 de 2de tiempo por la cantidad de horas que dedican al sexo, la irritabilidad con la que uno vuelve a casa o el gasto de dinero excesivo suelen ser factores que indican que algo está pasando», comenta el doctor Carlos Dulanto, experto en adicciones. «Cuando una persona empieza a tener remordimientos, trata de renunciar al sexo fuera de la pareja y se da cuenta de que no puede, es cuando toma consciencia de que tiene un problema», añade.

A pesar de que el consumo de sexo rápido se ha facilitado gracias a la apertura de locales de intercambio o determinados portales de internet, la mayoría de los enfermos recurre a la prostitución para satisfacer sus deseos. Ello acarrea unos gastos a menudo insostenibles para la economía familiar del enfermo. «La peor semana de adicción de mi vida, allá por 1990, llegué a gastar medio millón de pesetas», admite Alberto.

Carlos Dulanto asegura que el perfil de «sexoadicto» a día de hoy es el de un varón de 30 a 50 años con un nivel adquisitivo medio, medio-alto. «Además es frecuente encontrar consumidores de cocaína que creen que tienen además una adicción al sexo. Este tipo de pacientes, normalmente, en cuanto dejan las drogas desaparece también esta otra dependencia. «Nadie va a buscar sexo con un chocolate con churros del mismo modo que habiendo consumido cocaína», añade.

Factores que despiertan el deseo
Según Dulanto, el adicto al sexo se caracteriza por un bajo control del impulso. «Un adicto tiene ciertas imágenes que provocan huidas descontroladas hacia un lugar donde poder tener sexo facil», asegura. Esos fetiches que activan el resorte del enfermo pueden ser un escote, unas piernas o incluso un elemento a priori no sexual pero que activa recuerdos en el paciente. «Hay una situación que le predispone. Puede estar aburrido en el trabajo o deprimido. Entonces surge un pensamiento o recuerdo que le enciende el deseo. Si ya se ha planteado que no debe perpetuar su conducta, trata de eliminar la culpa con un monólogo. Entonces, acaba recurriendo a la prostitución. Unos minutos de placer para varias horas de culpa y arrepentimiento», resume.

Dulanto establece una distinción entre «sexo sano y sexo patológico». En su terapia, en la que a los pacientes les está permitido hacer el amor con su pareja, se intenta primeramente evitar determinadas situaciones que activan las huidas inmediatas hacia la prostitución. «Lo más importante es determinar desde el principio todas las situaciones de riesgo para el paciente. Horarios, itinerarios, dinero que se lleva encima, etc.» Además, es importante ir rellenando los huecos que antes se utilizaban en consumo de sexo, masturbación o visionado de pornografía con actividades interesantes de tiempo libre que también causen placer en el paciente.

Cómo saber si uno es adicto
A pesar de que lo más fiable es acudir a un especialista en caso de duda, en Internet puede realizarse el test SAST, (Sexual Addiction Screening Test) para medir el nivel de autocontrol de un potencial paciente. En caso de acudir finalmente a terapia, cuya duración oscila entre uno y tres años, el paciente debe ser capaz de controlar que sus emociones negativas no deriven en la búsqueda de sexo rápido, así como establecer fórmulas de bloqueo del impulso. «A veces se me saltan las lágrimas. Llevo meses sin consumir sexo de pago y eso que había perdido toda esperanza», comenta un Alberto más feliz con los suyos.

Fuente:abc.es

Relacionan la “adicción a los videojuegos” con la depresión y la ansiedad en niños


Un nuevo estudio encontró que los niños que son más propensos a volverse adictos a los videojuegos (lo que los investigadores llaman jugar videojuegos "patológicamente") son los que pasan mucho tiempo jugándolos, tienen problemas para encajar con otros niños y son más impulsivos que los niños no adictos. En cuanto se vuelven adictos a los videojuegos, los niños son más propensos a deprimirse, a sufrir ansiedad u otras fobias sociales. No sorprende, entonces, que los niños adictos a los videojuegos experimentaron un descenso en su rendimiento escolar.

"A partir de otros estudios sabíamos que la adicción a los videojuegos se parece a otras adicciones. Pero lo que no estaba claro es qué sucedía luego. Los juegos podrían ser un problema secundario. Tal vez los niños que son socialmente torpes, a quienes no les va bien en la escuela, se deprimen y entonces se refugian en los videojuegos. En realidad no sabíamos si los juegos eran importantes en sí, o qué ponía a los niños en riesgo de adicción", apuntó Douglas A. Gentile, profesor asociado de psicología de la Universidad Estatal de Utah en Ames.

El estudio no sólo reveló los factores de riesgo del juego patológico, "la sorpresa real vino de observar los resultados, porque habíamos supuesto que la depresión podía ser el problema real", explicó Gentile. "Pero encontramos que en los niños que comenzaban a jugar patológicamente, la depresión y la ansiedad empeoraban. Y cuando dejaban de jugar, la depresión se iba. Tal vez estos trastornos [coexistan], pero los juegos parecen empeorar el problema".

El 83 por ciento de los voluntarios del estudio publicado en la revista “Pediatrics” reportaron jugar videojuegos a veces, y otro diez por ciento dijo que habían jugado videojuegos antes. El tiempo promedio que pasaban jugando videojuegos era de 20.5 a 22.5 horas por semana.

Pero Gentile señaló que "jugar muchos videojuegos no es lo mismo que ser adicto. Algunos niños pueden jugar mucho sin que tenga un efecto sobre sus vidas. Podría ser adicción cuando se observan otras áreas de la vida del niño en que sufre. Los padres podrían notar que un niño no tiene los mismos amigos ya, o que juega videojuegos en su habitación todo el tiempo. O tal vez el rendimiento escolar sufra", comentó.

Jugar videojuegos más de treinta horas por semana, la falta de competencia social, empatía inferior al promedio y una mayor impulsividad contribuían a la adicción, encontraron los investigadores.

Gentile apuntó que los investigadores no están seguros de cómo los juegos contribuyen a la depresión, la ansiedad y otras fobias sociales, pero en este estudio "jugar precede a la depresión. No sabemos si en realidad es causal, pero jugar tiene un efecto propio, y no se puede simplemente ignorar el juego y tratar la depresión", apuntó.

Aunque jugar videojuegos patológicamente parece compartir varias características con otras conductas de adicción, como las apuestas patológicas, los investigadores señalaron que las "apuestas patológicas" aún no se han establecido como trastorno psicológico.

"Participar mucho en videojuegos puede hacerse adictivo, y los padres deben ser cautos sobre cuántas horas juegan los niños", aconsejó el doctor Richard Gallagher, director del Instituto de la Crianza del Centro de Estudios Infantiles de la Universidad de Nueva York, en esa ciudad.

"En este estudio, parece que los niños que jugaban menos de 19 horas por semana no lo hacían de forma patológica, así que no más de dos horas al día", sugirió.

Pero Gallagher también enfatizó que el tiempo que pasan jugando es menos importante que el efecto de los juegos sobre el niño. "Si los juegos los atraen tanto que no participan en otras cosas, o hablan sobre los juegos y nada más, tal vez haya un problema", comentó.

Gentile también recomienda no más de dos horas de "tiempo de pantalla" al día, lo que concuerda con las directrices de la Academia Estadounidense de Pediatría. Y el tiempo frente a pantalla incluye la televisión, la computadora, los videojuegos e incluso los últimos reproductores de música y teléfonos electrónicos que tienen funciones parecidas a las computadoras.

Fuente:www.rosario3.com

martes, 4 de enero de 2011

Adictos a las compras


'Cuando tengo algo de dinero no puedo evitar gastarlo'. 'A veces compro cosas que no le enseño a nadie porque me siento culpable'. 'Adquiero productos que no necesito'. 'Suelo comprar de manera impulsiva'. Si se reconoce usted positivamente en todas estas afirmaciones tal vez sea hora de plantearse que puede ser un adicto a las compras. No existen cifras de cuántas personas se encuentran en esta situación, pero fechas como las Navidades o las rebajas cercanas pueden acentuar su problema.

Compras compulsivas y no planificadas, de artículos que no necesita, por un importe que supera sus posibilidades económicas y le llevan a endeudarse, o con el objetivo de mejorar su autoestima a través de los productos que ha adquirido. Ésas podrían, ser a grandes rasgos, las características que definen a un adicto a las compras (en inglés, 'shopaholic'), un trastorno que a menudo no se percibe como tal.

"Por nuestros valores sociales, ciertos productos se reconocen como un símbolo de estatus: cuanto más tienes, más eres", señala el psicólogo José Antonio Molina, especialista en adicciones y director del centro Psicohealth. Por eso, y más en estas fechas Navideñas, los adictos a las compras pueden tratar de autojustificarse más fácilmente ("si todo el mundo gasta de más...").

¿Cómo reconocer a un adicto?
Pero, ¿cómo diferenciar los excesos propios de las compras navideñas de una verdadera adicción? Molina destaca varios puntos. "Lo primero es una cuestión temporal. Probablemente si nos diagnosticasen ahora, muchos de nosotros saldríamos adictos a gastar, al alcohol, comedores compulsivos... Pero el consumo abusivo debe mantenerse en el tiempo para considerarse adicción", aclara en primer lugar.

La segunda característica de esta adicción es que tenga consecuencias negativas para quien la practica, y aún así la mantenga. "Recuerdo el caso de un paciente que cobraba un subsidio de poco más de 400 euros, le pasaba una pensión a su ex mujer de unos 200 y aún así se había gastado más de 300 en un día en ropa de marca", apunta el especialista del Colegio madrileño de Psicólogos.

Como añade en este sentido el doctor Javier Garcés, presidente de la Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales, "el problema empieza con pequeños desajustes con la tarjeta de crédito y acaba en la quiebra". Según los datos que se manejan, el porcentaje de adictos a las compras que llegan a esta situación patológica y de pérdida de control es del 3% aproximadamente, "aunque probablemente eso sólo es la punta del iceberg porque hasta el 30% de los europeos tiene problemas de descontrol en el gasto".

Igual entre hombres y mujeres
A pesar de la idea de que son las mujeres las mayores adictas a las compras, en realidad la diferencia está sólo en el tipo de productos que adquieren unas y otros. "Las mujeres se decantan más por las joyas, la lencería o los cosméticos; mientras que los adictos varones compran móviles, informática, tecnología...", señala Molina. "Una cosa es que a las mujeres les guste más ir de compras y otra muy distinta es que sean más adictas", señala Garcés, profesor de Psicología del Consumidor.

De hecho, en el estudio europeo que él coordinó entre 1997 y 2000, las diferencias que se observaron no fueron una cuestión de género, sino de edad: "Las generaciones más jóvenes son cada vez más consumistas que sus predecesores. Nadie mayor de 65 años tiene problemas de adicción a las compras; mientras que los jóvenes de 16-17 años han crecido ya educados en el consumo, sin ninguna sensación de riesgo". De hecho, hasta la década de los ochenta no se le empezó a prestar atención al problema.

Como todos los adictos, también los 'shopaholics' se pueden recuperar de su problema. Aunque el primer paso que deben dar es reconocer que tienen un trastorno; "de momento, como en otros diagnósticos 'nuevos', como la adicción a Internet, no existe todavía tradición de acudir a un profesional", destaca Molina.

Una vez valorado el trastorno, las técnicas conductuales de control de los impulsos y las cognitivas (para huir del autoengaño) pueden ayudar a desengancharse. Aunque en los casos más graves podría ser necesario recurrir a algún psicofármaco. Como aclara el doctor Garcés, es importante saber que los adictos no disfrutan con las compras, "sienten culpabilidad".

Así que si usted "es feliz con lo que compra, usa los artículos que ha adquirido y se gasta dentro de sus posibilidades", tal vez no sea más que un poco consumista; quizás un poco más en estas fechas.

Fuente:elmundo.es

Tres sectas destructivas campan en Tenerife


La investigación de la profanación de las tumbas de Arico no es la única que se realiza en estos momentos en Tenerife sobre sectas. Un extenso dossier de la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría Provincial cifra el número de sectas en Santa Cruz de Tenerife en medio centenar, tres de ellas destructivas. Entre todas tienen un alrededor de 8.500 adeptos. La cara más triste de esta historia la representan las familias afectadas, que pueden llegar a unas 3.500. En estos momentos, la Policía Nacional considera que están en fase de implantación la secta de Eckankar, orientalista; las Hermanas Halo Belcebú, satánica; y la Iglesia de la Cienciología, psicoanalítica.

La implantación de sectas en la provincia de Santa Cruz de Tenerife avanza de manera inexorable. El reciente robo de al menos siete cadáveres y la consiguiente profanación del cementerio de Arico ha traído a la actualidad estas sociedades. La Policía relaciona este crecimiento con la llegada a Canarias de inmigrantes de origen africano y sudamericano, en cuyos países se practica la santería y la brujería.

Sin embargo, a las autoridades policiales de Tenerife lo que más les preocupa es la implantación de las denominadas sectas destructivas. Entre estas destacan la Ordo Illuminatorum, que tiene unos cuarenta adeptos y mantienen vínculos con la extrema derecha. Fue fundada por un grupo de masones obsesionados por la magia sexual tántrica.

La siguiente es la Ordo Templis Orientis, que cuenta con unos treinta adeptos. Este clan es la rama femenina de la Ordo Illuminatorum y su fin es continuar la obra de los templarios. Sus ritos se basan en orgías de tinte sexual y sádico. Tiene su sede mundial en Stein, Suiza.
Por último, está la secta Satori, liderada por una ciudadana rusa que vive en Santiago del Teide. El número de sectarios es de medio centenar y las autoridades rusas han alertado del peligro social que su existencia representa. Se ofrecen en Rusia mediante anuncios publicitarios en prensa bajo el signo SSS, siglas que corresponden a Sol, Sexo y Sangre, como una atracción más de la Isla de Tenerife.
Otra secta de carácter destructivo, compuesta por alemanes y británicos es la conocida como Eckankar. Estos manipulan a los niños desde su nacimiento y su número estaría constituido por aproximadamente cien adeptos.

Otra secta de similares características a la anterior es la conocida como Imitación a la vida (IVI). Es una escisión de la Gran Fraternidad Blanca Universal. Utilizan técnicas de manipulación en niños y mujeres. Prioritariamente, está constituida por ciudadanos belgas y sus integrantes se aproximan al medio centenar.

La Orden del Templo Solar (ODTS), también destructiva, está integrada por españoles, belgas, suizos y franceses. Orientan al suicidio a sus componentes. Basta recordar los casos acaecidos en Suiza, Canadá y Francia en octubre del año 1994, a raíz de los cuales murió en el cantón suizo de Friburgo un ciudadano tinerfeño, Leopoldo Cabrera Gil, titular de una peluquería en la calle Galcerán.

El último de los grupos que trata de implantarse en Tenerife es el denominado Sukyo Mahikari, conocido como Asociación Mahikari-Luz Verdadera. Se puede considerar como secta destructiva, tanto en el aspecto piscológico y emocional, como en el de la personalidad de sus adeptos, sobre todo en aquellos que son mas vulnerables. Los seguidores de este grupo son atemorizados con el daño físico que les pueden producir las enfermedades y les venden remedios en forma de "energía cósmica" y técnicas totalmente nocivas e inservibles. Les incitan, además, a rechazar una atención médica adecuada, así como cualquier tipo de medicamento.

Este clan daña psíquicamente, en mayor o menor profundidad a sus adeptos. Es decir, realiza un auténtico lavado de cerebro, una modificación del pensamiento, sobre sus adeptos. Los profesionales de la psicología explican que la modificación del pensamiento por las sectas se realiza lentamente, gradualmente, sin que la persona se percate de ello, y ahí reside su efectividad.

La Asociación Mahikari-Luz Verdadera tiene una segunda característica de las sectas destructivas, que consiste en la influencia y en el dominio total del líder sobre sus seguidores, en provecho siempre del primero y en deterioro de los últimos.

En otro orden estarían las sectas denominadas Milenaristas-Apocalípticas, que preconizan un cataclismo mundial próximo, en referencia a las Apocalípsis de San Juan o la doctrina hinduista de los ciclos.

Entre estas, la Policía Nacional destaca el Grupo de Heide, liderado por Heide Fittkau-Garthe, que con unos 40 adeptos fue desarticulado por la Brigada de Información el 8 de enero de 1998, cuando supuestamente trataban de suicidarse en Las Cañadas del Teide.

Por su parte, la Orden del Templo Solar (OTS,) tiene unos sesenta adeptos y mantiene su sede social en Güímar. Luego estaría la Familia, antes conocida como Los Niños de Dios, con una mera presencia testimonial de unos veinticinco adeptos. Esta secta tuvo especial relevancia en los años setenta, cuando su líder David Brandt Berg, Moisés David, residió en Tenerife entre los años 1974 y 1977, en Puerto de la Cruz.

Moisés David dominaba a sus ´hoas´, como denominaba a sus adeptas, y las prostituía. Las ´hoas´ invitaban a bailar y a tomar copas a los clientes de una conocida discoteca de la época, Los Caprichos. Hasta este local de diversión llegaban desde todos los puntos de la Isla hombres que acudían para mantener relaciones sexuales con las ´hoas´. Las citas acababan en un suntuoso chalé ubicado en El Durazno, que hoy es ocupado por un afamado restaurante. Muchas mujeres dieron a luz niños que fueron vendidos en los Estados Unidos.

Otro de los clanes está construido por las grupos gnósticos o nueva era, formado por ocultistas y esotéricos que se apoyan en la idea de que el mundo está a punto de entrar en una nueva era, la de Acuario, que corresponde a una nueva toma de conciencia espiritual y es la sucesora de la era Piscis, que dio nacimiento a las religiones cristianas.

Los movimientos evangélicos, ultrapentecostalistas y pseudocatólicos aparecen en este entramado. Estos grupos se refieren a la tradición cristiana, reunidos alrededor de pastores o antiguos padres u obispos.

También se encuentran exponentes en Tenerife de los orientalistas que se apoyan en religiones o metafísicas orientales, como el budismo, el taoísmo y el hinduismo. Además, están los pseudomasónicos, que constituyen círculos herméticos con estructura y parafernalia de tipo masónico.

Cierran esta lista los neocuranderistas. Estos grupos preconizan modos de curación no reconocidos por la medicina oficial. Efectúan desde la simple oración a procesos terapéuticos completos.

Entre los tres grupos sectarios en fase de implantación se hallan la secta Eckankar, la Iglesia de la Cienciología y las Hermanas Halo Belcebú. Esta última es la que más preocupa por su carácter destructivo. Este grupo está formado sólo por mujeres y llevan el feminismo a sus últimos extremos y propugna el sacrificio de varones. En la provincia de Las Palmas de Gran Canaria encontramos grupos como el Ocinatas Otluct, que tiene una visión antisocial y antisistema, así como antirreligiosa.

Fuente:laopinion.es

miércoles, 29 de diciembre de 2010

"De bipolar a bipolar", una guía práctica sobre el trastorno desde dentro


"De bipolar a bipolar" es una guía práctica para afectados por el trastorno bipolar, sus familias y amigos con una peculiaridad: el autor, Alejandro Hernández, padece la enfermedad y ha escrito "el libro que me habría gustado tener en mis manos tras ser diagnosticado".

Alejandro Hernández (Santa Cruz de Tenerife, 1979) explica en una entrevista a Efe que, como socio fundador de la Asociación Bipolar en Canarias, ha conocido cientos de casos de afectados por este trastorno con todas sus peculiaridades médicas y personales, y el hecho de padecerlo él mismo ofrece a la obra "una dimensión de cercanía y empatía que es difícil encontrar en otras publicaciones".

Hay guías escritas por psiquiatras, psicólogos clínicos y otros profesionales de la salud mental, pero "De bipolar a bipolar", que publica la editorial catalana Edicions León, relata datos y aspectos de la enfermedad, algunos muy duros, desde la experiencia personal del autor y con espíritu didáctico.
"No hablo sólo de lo que haya leído o dicho un médico, sino de lo que he vivido en mis propias carnes", afirma Alejandro Hernández.

El objetivo primordial del libro es "enganchar" a la persona que está diagnosticada de trastorno bipolar pero es reacia a conocer más sobre la enfermedad, algo que también sucede con la familia y allegados, que muchas veces "no quieren saber nada, sino que el afectado se tome la medicación y no más sobre el tema".
Sin embargo, Alejandro Hernández, que fue diagnosticado de trastorno bipolar en 2003, sabe que hay "muchísimo trabajo que hacer y se puede mejorar mucho la vida del entorno del afectado".

El mayor enemigo del trastorno bipolar es, a su juicio, la mala información, pues "es mucho peor encontrarte a una persona mal informada sobre la enfermedad que desinformada", ya que es la mala información la que genera "los peores estigmas sociales".

Otro problema es también el de la infravaloración de la enfermedad, como cuando alguien dice: "Ah, tú también eres bipolar, como Pajares", o se comenta "bueno, bipolares somos todos".

Cuando se entiende el diagnóstico y se empieza a comprender qué significa esta enfermedad "es un alivio", porque da explicación a muchas cosas que antes el afectado no podía explicarse de sí mismo y pensaba que eran debidas a la falta de voluntad o simplemente por ser inestable.

Cuando se es diagnosticado de trastorno bipolar el afectado se enfrenta "a un camino duro, pero al menos ya sabes por dónde ir, ya no estás perdido".

Fuente:larioja.com

sábado, 18 de diciembre de 2010

Internet es un medio muy adictivo porque la recompensa siempre es inmediata



Las psicólogas del centro de Atención e Investigación de Socioadicciones alertan del incremento de las ciberadicciones

Con la aparición y el uso de internet también han llegado nuevas patologías. Los expertos señalan que las ciberadicciones van en aumento. Según algunas investigaciones, el 7% de los adolescentes de Catalunya ya sufre adicción a internet y en concreto a los juegos on line. ¿Qué se puede hacer para detectar este tipo de adicciones? ¿Dónde acudir cuando una persona está enganchada a las redes sociales? Son algunas cuestiones que aborda el libro "Las e-adicciones. Dependencias en la era digital: ciberjuego, cibersexo, comunidades y redes sociales" (Editorial Nexus Médica), escrito por las psicólogas del centro de Atención e Investigación de Socioadicciones (AIS) Vega González, Laura Merino y Margarita Cano.

-¿Cómo surge la idea de publicar este libro sobre las ciberadicciones?
- Las ciberadicciones son patologías emergentes y no están todavía reconocidas como tales. Con este libro pretendemos sensibilizar a la gente que realmente son adicciones y se tienen que tener en cuenta. La única diferencia en comparación con las adicciones químicas es que no tienen sustancias pero los efectos son prácticamente los mismos.

-¿Cómo definiríamos una ciberadicción?
- Cuando pierdes totalmente el control sobre una actividad y aún habiendo consecuencias negativas familiares, personales y/o laborales no puedes dejar de hacerlo.

-¿Cuáles son las señales de alarma en el caso de que una persona tenga dependencia digital?
-La primera señal de alarma es la pérdida de control. Otra sería el aislamiento social.

-¿Es fácil de detectar?
- Al ser socialmente aceptadas cuesta muchísimo detectarlas. En el caso de los adolescentes con los juegos on line las familias vienen porque en el colegio han detectado un problema y avisan pero ellos no perciben este problema.

-¿Existe un perfil concreto de persona ciberadicta?
- No hay un perfil único. Por nuestra experiencia, en el caso de los adolescentes están más enganchados a los juegos on line, los hombres y adultos a los juegos de apuestas y cibersexo, y las mujeres más a las redes sociales. También hay que destacar que el adolescente es más propenso a engancharse ya que la adolescencia es un factor de riesgo

-¿Dentro de internet hay algunas herramientas que puedan generar más adicción?
- En general internet es un medio muy adictivo. Es accesible, rápido, anónimo y encuentras todo. Siempre la recompensa es inmediata. Pero especialmente los juegos on line están configurados de tal manera que enganchen.

-¿Por qué?
- Continuamente hay que superar retos y vas subiendo de categoría lo que estimula mucho la autoestima. Por ejemplo, una persona que tiene muchos problemas para interactuar socialmente puede desarrollar un personaje y tener un estatus dentro de la comunidad. Además siempre hay alguien con quien puedes jugar las 24 horas al día.

-¿En el caso de las redes sociales qué capacidad de adicción pueden tener?
- En las redes sociales la recompensa también es inmediata y además está la sensación de interacción lo que hace que también puedan causar adicción.

-¿Han detectado casos de gente que tiene adicción a las redes sociales?
- Todavía no hemos recibido ningún caso de redes sociales pero seguro que hay mucha gente enganchada. Esperamos que familias y colegios empiecen a quejarse de que realmente ya hay un problema.

-¿Las ciberadicciones van en aumento?
- Los casos de ciberadicción se están incrementando progresivamente. Hay muchos más casos pero también ha aumentado la conciencia del problema.

-¿Cuántos casos pueden llegar a su centro?
- En un años más de un centenar.

-¿Qué consecuencias pueden tener las adicciones a internet?
- Jóvenes que no siguen el ritmo escolar, no se incorporan al trabajo y permanecen en casa aislados completamente. Con los adultos el aislamiento total.

-¿Cuando se detecta una adicción qué se puede hacer?
-Poner límites de tiempo. Los padres tienen que poner a sus hijos una limitación de tiempo y buscar conductas alternativas. Esto no quiere decir que no se puede estar un tiempo en internet pero no únicamente.

- Por ejemplo…
- Un juego on line con apuestas sí que habría que hacer una limitación total pero eso no quiere decir que a lo mejor se pueda hacer otras cosas con el ordenador.

-¿Qué otros consejos daría a los padres?
- Fomentar la comunicación y que el ordenador esté en una sala común. Si no es posible porque muchas veces no hay más habitaciones se recomienda ponerlo de una manera estratégica para que los padres puedan ejercer un control aunque sea visual.

-¿Qué otras medidas preventivas se pueden llevar a cabo?
- La medida preventiva tendría que ser la educación desde pequeño. Pero si se intenta limitar el acceso a internet y no se consigue el siguiente paso es ir a un profesional de la salud.

-En el caso de que una persona tenga que ser tratada, ¿cuánto tiempo dura el tratamiento?
-Un tratamiento suele durar entre 12 y 18 meses y se somete al paciente a un reaprendizaje sobre internet. Las nuevas tecnologías las tienen que usar, entre otras cosas porque son positivas, pero el problema está cuando se pierde el control.

-¿El hecho de estar muchas horas delante del ordenador por motivos laborales se puede considerar una ciberadicción?
-No es cuestión de horas sino de que te invalide. Si tú dejas de hacer cosas por estar en el ordenador tienes un problema. Hay mucha gente que trabaja con el ordenador todo el día y luego tiene su vida familiar, social y laboral

Fuente:lavanguardia.es

sábado, 4 de diciembre de 2010

¿Qué es la vigorexia?


La vigorexia se caracteriza por un culto obsesivo del cuerpo y la musculatura

Estamos en tiempos donde el culto a la imagen y el cuerpo parece ser la clave para el éxito personal. Ante esta situación es que surgen clínicamente trastornos psicológicos que van acompañados de desórdenes alimenticios. Tal es el caso de la vigorexia o complejo de Adonis, una nueva dolencia que afecta a la población masculina y ha sido catalogada por algunos médicos como la anorexia reversa.

La vigorexia se caracteriza por un culto obsesivo del cuerpo y la musculatura, muchos de los hombres que la padecen pasan largas horas en el gimnasio intentando aumentar su masa muscular. Es un desorden emocional consistente en la percepción distorsionada de las características físicas, de modo similar a como sucede con la anorexia, pero a la inversa, ya que la persona en vez de verse gorda, se ve débil y escuálida.

En un cuadro avanzado, la vigorexia produce una adicción en el consumo de anabolizantes y demás productos dopantes en su carrera por ganar musculatura. Esto puede ocasionar alteraciones nutricionales, metabólicas, androgenización por los anabolizantes, deformaciones óseas y problemas articulares por la hipertrofia y el sobreesfuerzo muscular.

Su historia

Esta patología aún no ha sido descripta como una enfermedad por la comunidad médica internacional, pero el estudio por el grupo del siquiatra Harrison G Pope del Hospital McLean de Estados Unidos acuñó este término tras evaluar a nueve millones de americanos que frecuentaban los gimnasios.

Según sus datos, un millón de hombres podrían estar afectados por un desorden emocional que les impide verse como en realidad son. La vigorexia puede evolucionar a un cuadro obsesivo-convulsivo que hace que los afectados se sientan fracasados, abandonen todas sus actividades sociales e incluso laborales para entrenar sin descanso; buscando la ayuda de productos dietarios y planes alimenticios ricos en proteínas.

Entre las características más comunes se cuentan:

Preocupación por la figura Autoimagen distorsionada, se sienten poco atractivos para el sexo opuesto

Baja autoestima

Introvertidos

Factores socioculturales

Tendencia a la automedicación

Edad de aparición entre los 18 y 25 años

Modificaciones en la dieta

Fuente:mundohoy.com

domingo, 14 de noviembre de 2010

¿El esquizofrénico, puede ser un asesino?


Hacemos referencia al siguiente articulo en el que se demuestra que las posibilidades de ser asesinado por un extraño que sufra esquizofrénia es de una entre 14 millones. En nuestro empeño en eliminar el estigma que conlleva esta enfermedad, se demuestra es este estudio que el miedo social que generan estos enfermos está totalmente injustificado. Deberian tenerlo en cuenta los periodicos y otros media que con inusitada frecuencia marcan esta enfermedad como de extrema violencia.

El miedo social que generan los enfermos psicóticos está totalmente injustificado, según los resultados de estudio.

La probabilidad de ser asesinado por un extraño que sufre esquizofrenia es de una entre 14 millones, según un estudio publicado en la revista médica “Schizophrenia Bulletin” que pone de relieve que el miedo social que generan los enfermos mentales está totalmente injustificado.

La esquizofrenia es un diagnóstico psiquiátrico que se refiere a un grupo de trastornos mentales crónicos y graves, en personas con alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad. Es una enfermedad compleja y los expertos en el campo de la psiquiatría no están exactamente seguros de cuál es su causa, aunque los factores genéticos parecen jugar un papel decisivo.

Algunos médicos consideran que es posible que el cerebro sea incapaz de procesar la información de la manera correcta, ya que el problema se caracteriza por una mutación sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, lo que deriva en disfunción social.

Según señala la citada investigación, los homicidios cometidos por personas con problemas mentales que no conocen a sus víctimas son “excepcionalmente poco frecuentes e impredecibles”.

Un equipo de psiquiatras de la Universidad de New South Wales, en Sydney (Australia), comparó las características de 42 pacientes con esquizofrenia que habían asesinado a desconocidos con las de un grupo que habían asesinado a miembros de sus familias.

La conclusión fue que los que atacaron a desconocidos tenían más probabilidades de ser personas sin hogar que vivían en las calles, con un historial de comportamiento anti-social, y que las víctimas eran por lo general hombres, cuyos asesinatos raramente se cometían en sus hogares o en sus lugares de trabajo. Se comprobó también que la mitad de los agresores en ambos grupos nunca había recibido un tratamiento específico contra la enfermedad.

El doctor Olav Nielssen, de la Universidad australiana, comentó que estos datos indican que “es imposible predecir quién puede cometer este tipo de agresiones y cuándo se pueden producir”.

“Sin embargo, la mayor parte de los pacientes del estudio no estaban recibiendo tratamiento”, dijo Nielssen, quien señaló que “un tratamiento temprano para quienes presentan los primeros síntomas y un buen nivel de cuidado para quienes están en fases más avanzadas podría prevenir alguno de estos eventos trágicos”.

El doctor Matthew Large explicó, por su parte, que “lo que este estudio demuestra, más que ninguna otra cosa, es que el miedo social hacia los mentalmente enfermos está completamente fuera de lugar”.

“Estos episodios son tan poco frecuentes que son casi imposibles de estudiar, pero aún así los mentalmente enfermos están marcados por el estigma de que son gravemente violentos”, dijo Large.

Fuente:Esquizo.com

Patim alerta del aumento de casos de ludopatía en Castellón


El perfil de pacientes de esta enfermedad es de hombres de más de 45 años, casados, de nacionalidad española y que están en paro.

El número de adicciones no tóxicas continúa creciendo en Castellón, una realidad que se hace patente en el incremento del número de consultas sobre ludopatía que Patim recibe tanto en Valencia como en Castellón. En este sentido, según afirma el responsable de Comunicación de la fundación, Javier Grau, «es una constante, lo que nosotros calificamos como 'silencio clínico', ya que, aunque no existe una demanda concreta para iniciar un tratamiento contra la ludopatía, ha aumentado considerablemente el número de consultas de gente que nos solicita información», explica.

Así, si repasamos los datos del último Informe Anual del Juego publicado por el Ministerio del Interior, los españoles se jugaron en 2009 un total de 30.110,57 millones de euros en juegos públicos y privados (bingos, casinos, loterías y máquinas tipo B, las llamadas 'tragaperras', etc). Los datos revelan la gran incidencia del sector en la economía nacional puesto que, siendo ligeramente inferior a la del año anterior, es igual a la que se destina a las prestaciones por desempleo en los presupuestos Generales del Estado para todo 2011. Cabe resaltar que, de esta cifra, 3.729,70 millones de euros corresponden a la Comunidad Valenciana.

La fundación ha atendido este año a 31 pacientes de adicciones no tóxicas, casi un 10% más que en el año anterior. El estudio de Patim, según Grau, detalla que «el perfilde estos pacientes es de hombre mayor de 45 años, de nacionalidad española, casado, con estudios primarios completos y en paro. Lo freceente es que acuda a tratamiento para abordar una adicción relacionada con las máquinas tragaperras». Además, Grau destaca que «en el caso de las mujeres, la ludopatía se ve acentuada por los estigmas sociales». Uno de los aspectos más interesantes de esta enfermedad es su aparente invisibilidad. Por ello, Patim ha elaborado un manifiesto en el que se aborda el fenómeno de las adicciones no tóxicas desde el punto de vista de las entidades especializadas en el tratamiento de las adicciones, y se plantean iniciativas que se pueden emprender «para ofrecer respuestas más ajustadas a una realidad que, en muchas ocasiones, está invisibilizada». En este punto, el profesor de psicología de la Universidad de Valencia y experto en adicciones no tóxicas, Mariano Choliz, asegura que, si tomamos como referencia las estadísticas sobre casos en tratamiento, las adicciones no tóxicas están invisibilizadas porque, desde la perspectiva de la persona que la sufre, «todavía existe una percepción de que quien juega o compra en exceso es un vicioso mas que la visión de que tiene un problema. Cuesta reconocer que son trastornos, que política y socialmente causan menos problemas que las drogodependencias. Por lo tanto, se percibe que es menos urgente dar soluciones».

Choliz denuncia también que la respuesta que se ofrece por parte de las administraciones públicas es insuficiente, pues «todo el mundo piensa que hacen falta más, ya que para cada enfermedad o trastorno hay recursos y especialidades que no existen en el caso de la ludopatía, lo que demuestra que la atención que se presta es poca. Sería necesario dotar de más recursos a la red sanitaria actual: desde la formación de especialistas, del tiempo que requiere la intervención. se han de dar más respuestas por la dimensión que tiene y ha alcanzado». Y es que, según explica, se trata de reforzar el trabajo y la prevención, ya que, «por lo que respecta a la investigación, no es un área prioritaria en el Ministerio de Sanidad».

Internet

Por otra parte, una de las principales cuestiones sobre las que se reclama más atención es la necesidad de regular el juego 'on line'. «El control del juego 'on line' deja mucho que desear cuando hablamos de menores, pues con pulsar una tecla del ordenador, alcanzamos la mayoría de edad», advierte el presidente de Patim, Francisco López, quien considera «imprescindible» la aprobación de una normativa reguladora de ámbito estatal que «ponga más énfasis en las nuevas formas de juego, especialmente las que cada día ganan más espacio en internet».

El profesor de psicología de la Universidad de Valencia también se refiere a las diferentes formas de juego que existen en la actualidad, por lo que indica que «esta enfermedad, que ya era considerada un grave problema en el siglo XX, continuará siéndolo a lo largo de éste y más con los cambios en la proliferación de nuevas formas de juego que van a generar nuevos ludópatas. Me refiero a las apuestas deportivas, el juego 'on line', las nuevas salas de juegos, etc.». Por ello, Patim reclama una legislación específica para regular el juego 'on line', entre otros aspectos, que recoge en un manifiesto en el que aborda los diferentes problemas que derivados de la ludopatía.

Fuente:Lasprovincias.es