miércoles, 18 de junio de 2014

Las depresiones aumentan un 19% por culpa de la crisis, según alertan expertos en salud pública

-Las sociedades científicas españolas hallan evidencias del impacto de la crisis y de los recortes en la salud de los españoles.

-El Informe Sespas 2014 alerta de un empeoramiento de la salud mental, de la mortalidad y de la salud reproductiva.

-La subnutrición de la infancia es otro de los impactos detectados.

-Los españoles dejan de visitar al especialista y a servicios sanitarios no cubiertos, como el odontólogo.

El diagnóstico de las depresiones ha aumentado un 19%. Los trastornos de ansiedad, un 8,4%. Las crisis de angustia, un 6,4% y el abuso del alcohol un 4,6%. El informe de 2014 la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), centrado en el impacto de la crisis en la salud de los españoles, halla evidencias claras del deterioro de la salud mental como consecuencia de la crisis económica y de los recortes. La entidad, que aglutina a doce sociedades científicas españolas, también detecta el impacto de la crisis en el freno a la mejora de la mortalidad de los españoles, en la salud reproductiva y en la alimentación.

El consumo de los antidepresivos aumentó un 10% entre 2009 y 2012 El informe Sespas indica que entre 2006 y 2010 aumentaron de manera significativa los diagnósticos de trastornos del estado de ánimo en la atención primaria. El factor de riesgo más influyente fue estar en paro, pero también el hecho de tener un familiar desempleado y las dificultades para pagar la hipoteca. Además, los especialistas en salud pública constatan un incremento del consumo de los antidepresivos y tranquilizantes de un 10% entre los años 2009 y 2012.

La crisis también podría estar detrás de la reducción del ritmo de mejora de la mortalidad en el grupo de personas mayores de 60 años, señalan los especialistas. La mortalidad se ha incrementado "en particular en invierno (lo que sugiere un efecto de la pobreza energética) y en las mujeres (con menores pensiones y principales responsables de la atención a personas dependientes)", expone el Informe Sespas 2014. El estudio revela que los hombres con mayores niveles de estudio redujeron más que el resto las tasas de mortalidad, evidenciando "la materialización de la crisis económica sobre las desigualdades sociales en salud".

Las sociedades científicas españolas, claras opositoras al proyecto de ley del aborto en marcha, sugieren que la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva se ve amenazada. Los especialistas creen que su implantación conllevaría un aumento de la clandestinidad y de la mortalidad. Respecto a la natalidad hallan reducciones importantes en la fecundidad en las edades más jóvenes, "en las que el desempleo ha tenido un mayor impacto".

Menos visitas al especialista

Los grupos más desfavorecidos reducen la visita a los especialistas El informe constata que los grupos más desfavorecidos —desempleados, mayores, inmigrantes e infancia— han reducido las consultas a los médicos especialistas de los servicios públicos y a los servicios sanitarios no cubiertos, como la odontología. También denuncian que el repago farmacéutico corre el riesgo de convertirse en "un impuesto sobre la enfermedad" que haga a los pacientes detraerse de adquirir los medicamentos que se les prescribe. Y advierten de las consecuencias de la no atención a los inmigrantes.

En la infancia, los científicos aseguran que "la subnutrición coexiste con el aumento de la malnutrición, que hacen aumentar la prevalencia de la obesidad, sobre todo en la población más desfavorecida".

Con su informe bianual, las doce sociedades científicas españolas lanzan la petición de que se monitorice la crisis, para saber qué indicadores de salud están empeorando. Alertan contra los planes privatizadores de la sanidad, y se muestran contrarios a la reducción del gasto público lineal, de urgencia, y sin evaluación previa.

Fuente:20minutos.es

La ludopatía se da en familias y puede estar relacionado con estrés postraumático

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Iowa (UI), en Estados Unidos, confirma que el juego patológico se da entre varios miembros de una misma familia. "Nuestro trabajo demuestra claramente que el juego patológico en la familia se produce a un ritmo mayor que el de muchos otros trastornos conductuales y psiquiátricos", afirma Donald W. Black, profesor de Psiquiatría en la Facultad de Medicina Carver de UI.

"Creo que los médicos y proveedores de atención médica deberían estar alerta si ven a una persona que sufre juego patológico, ya que es muy probable que tenga un pariente cercano con el mismo problema o similar", añade. El juego patológico, que es lo suficientemente grave para convertirse en un trastorno clínico, consiste en un importante problema de salud pública que afecta a entre el 0,5 y el 1,5 por ciento de los adultos estadounidenses en algún momento de sus vidas.

Esta investigación reclutó a 95 jugadores patológicos y 91 sujetos de control, emparejados por edad, sexo y nivel de educación, de Iowa, así como 1.075 adultos relacionados en primer grado con los participantes del estudio (padres, hermanos e hijos). Mediante entrevistas, el equipo de este estudio determinó el diagnóstico de juego patológico o no de todas las personas en el estudio.

Los autores encontraron en su trabajo, cuyos resultados se publican en la revista 'Journal of Clinical Psychiatry', que las probabilidades son aproximadamente ocho veces mayor de sufrir juego patológico entre los miembros de las familias afectadas frente a las de control.

Cuando los investigadores repitieron el análisis para centrarse en los problemas de juego, un grupo más grande de personas que el de los que padecen el estrechamente definido juego patológico, vieron que un 16 por ciento de los parientes de jugadores patológicos padecían problemas de juego frente al 3 por ciento de los familiares de los controles.

Los expertos también demostraron que los familiares de jugadores patológicos registraban las tasas más altas de depresión mayor, trastorno bipolar, trastorno de ansiedad social, trastornos por uso de sustancias, trastorno de estrés postraumático y trastorno de la personalidad antisocial. "Esto sugiere que el juego patológico puede compartir una predisposición genética subyacente con estos trastornos", afirma Black.

Estos resultados parecen confirmar investigaciones anteriores y la observación clínica sobre el trastorno antisocial de la personalidad que sugieren que podría estar biológicamente relacionado con la ludopatía. Sin embargo, Black se mostró sorprendido por la conexión entre el juego patológico y la ansiedad social y el trastorno de estrés postraumático.

El trabajo sentenció que los trastornos del estado de ánimo como la depresión mayor y el trastorno bipolar, así como el abuso de sustancias, son comunes en los jugadores patológicos, pero el análisis sugiere que esto probablemente no se debe a una predisposición subyacente biológica compartida.

Fuente:infosalus.com

La esquizofrenia aumenta en 2,5 veces el riesgo de mortalidad

Las personas que padecen esquizofrenia presentan un riesgo de mortalidad 2,5 veces mayor que la población general y tienen una expectativa de vida un 20 % inferior, según ha explicado hoy el presidente de la Sociedad Catalana de Psiquiatría y Salud Mental, Jordi Blanch.

Durante su participación en una jornada en Barcelona sobre "recomendaciones para la monitorización y la promoción de la salud físicas de las personas con esquizofrenia y otros trastornos mentales graves", Blanch ha informado de que "el suicidio contribuye en buena parte al incremento de la mortalidad".

"Pero también sube la mortalidad -ha añadido- el consumo de sustancias, las enfermedades cardiovasculares, el síndrome metabólico relacionada con los tratamientos farmacológicos y otras enfermedades no suficientemente bien tratadas".

Según Blanch, "la aparición de la enfermedad mental puede también dar lugar a una serie de estilos de vida poco saludables, que elevan el riesgo de enfermedades somáticas diversas y, por lo tanto, aumentan el riesgo de muerte".

Los especialistas que han participado en la jornada, organizada por la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y de Baleares, han defendido que, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, la protección y la promoción de la salud física de las personas con trastorno mental grave ha de ser una línea de actuación prioritaria a nivel mundial y en la Unión Europea. Fuente:elconfidencial.com

martes, 3 de junio de 2014

¿Son las adolescentes más propensas a la depresión que los chicos?

Científicos de la Universidad de Pennsylvania creen que el mayor aumento flujo sanguíneo en el cerebro de las chicas en la pubertad que en el de los chicos, lo que las hace más propensas a padecer depresión. ¿Qué hay de cierto en todo esto? ABC.es ha hablado con un especialista para que nos lo aclare.

Un estudio reciente de la Universidad de Pennsylvania ha desvelado que las adolescentes podrían ser más propensas que los chicos a sufrir depresión y ansiedad debido a un mayor flujo sanguíneo porque los estrógenos llevan más sangre a la cabeza de las chicas en comparación con los hombres, lo que podría explicar muchas de las diferencias en desórdenes mentales entre géneros, como recoge el Daily Mail.

El flujo sanguíneo es mayor en mujeres adultas que los hombres pero este estudio pretende demostrar que esa diferencia viene marcada desde la adolescencia. Las partes del cerebro que reflejan mayor diferencia de flujo sanguíneo estaban en las partes asociadas a las mayores funciones cognitivas» explica el profesor Theodore Satterthwaite, de la Universidad de Pennsylvania, que añade que el área afectada importa porque «implica emociones y regula y controla las situaciones sociales» y explica que, por lo general, «hay una mayor prevalencia de la ansiedad y depresión en las mujeres y de la esquizofrenia en los hombres».

Estudios previos mostraban que el flujo sanguíneo baja durante la pubertad pero hacia los 15 lo hace más rápidamente en hombres que mujeres y hacia al final de la adolescencia vuelve a subir en las mujeres mientras que en los hombres sigue bajando. Los resultados publicados en «Proceedings of the National Academy of Sciences» sugiere que las diferencias de género pueden producirse en la pubertad y puede tener implicaciones para entender los desórdenes psiquiátricos que pueden manifestarse posteriormente.

Francisco Estupiñá Puig, psicólogo y profesor asociado de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, asegura que no se ha demostrado que los estrógenos sean un factor determinante en la aparición de la depresión en las adolescentes, y nos lo explica con el ejemplo de un «trastorno internalizante como el mutismo selectivo, que se da en niños prepuberales y es mucho más frecuente en niñas que en niños», y se produce antes de la aparición de los estrógenos en la pubertad.

El equipo de Satterthwaite relaciona dos variables -el aumento del flujo sanguíneo hacia ciertas zonas del cerebro y los niveles superiores de estrógenos- que «realmente no sabemos si la una causa la otra o si hay una tercera variable que produce ambas cosas», considera Estupiñá en declaraciones a ABC.es, y en su opinión se debe a que «llevamos más de cuarenta años tratando de encontrar bases biológicas para la depresión y se han gastado miles de millones de dólares pero seguimos sin tener ningún marcador orgánico o biológico de la depresión». «La tendencia de los investigadores a buscar el reduccionismo biológico y explicar los problemas de las personas únicamente por una única variable y a convertir la tristeza, las angustias, las dificultades para sentirse aceptado, de desarrollarse como persona como si fuera la diabetes» considera Estupiñá y «se simplifica todo mucho más pero eso no quiere decir que en realidad las cosas sean así», aclara.

Según el experto, el dato que han encontrado «es interesante y relevante y va a tener su utilidad en la comprensión de cómo funciona el cerebro o el desarrollo del ser humano» sin embargo no que cree que permita decir que «la depresión en la adolescencia está causada por los estrógenos» explica ya y, añade, que esta «variable puede jugar un papel o no».

La depresión está influida por «muchísimas variables culturales que son diferentes para los hombres y las mujeres a lo largo de todo el ciclo vital», afirma este experto. La tasa de prevalencia en las mujeres es muy superior pero «sabemos que no es igual en todas las culturas del planeta» lo que, asegura, «da a entender que la biología no es el único factor determinante sino que el rol cultural que se atribuye a la mujer tiene mucho que ver así como el aprendizaje emocional hombres y mujeres: los chicos no lloran y en cambio las chicas son delicadas y sensibles», explica. Además, recuerda que hay que tener en cuenta que, con la pubertad, empiezan a cambiar las relaciones con el entorno, «relación que las chicas acusan mucho más que los chicos».

Satterthwaite y su equipo utilizaron escáneres para analizar el desarrollo del flujo sanguíneo del cerebro de 922 jóvenes entre 8 y 22 años pero Estupiñá cree que, para que estuviera completo el estudio, deberían haber probado si «artificialmente, mediante fármacos reducimos los niveles de estrógenos en chicas adolescentes esto se traduce en una bajada del nivel del flujo sanguíneo a determinadas zonas del cerebro y al mismo tiempo una bajada de los niveles de depresión».

Fuente:abc.es

Más de 250.000 personas tienen diagnosticado un trastorno bipolar

Los expertos en psiquiatría llaman a la «conciencia social» para tratar de frenar los suicidios. Elche ha reunido durante los últimos días a unos 140 profesionales que han participado en el II Simposio Ilicitano de Psiquiatría organizado por el Hospital General de Elche, y en el que se han analizado numerosos aspectos de actualidad de la mano de varios expertos.

Uno de los expertos que pasaron ayer por el simposio fue el doctor Eduard Vieta Pascual que analizó el presente y futuro en el trastorno bipolar. Vieta indicó que «los trastornos bipolares son una enfermedad psiquiátrica y las personas que lo sufren tienen alteraciones del estado de ánimo relacionados con aspectos externos o internos, son personas con altibajos en el estado de ánimo». No obstante, Vieta indico que «en España cada vez hay más conciencia del diagnóstico de esta enfermedad y hay muy buena investigación».

Concretamente, en España hay unas 250.000 personas a las que se les ha diagnosticado un trastorno bipolar, aunque, según Vieta, «sin diagnosticar hay por lo menos el doble». En este sentido, Eduard Vieta aseguró que debido a que hay más conciencia social «se están diagnosticando más casos y es que antes muchos pacientes pasaban por depresivos, y todavía pasan, debido a que mucha asistencia se realiza en la Primaria y todavía hace falta un esfuerzo de formación para la detección de persona bipolar». Eduard Vieta aseguró que «si se lleva a cabo el tratamiento se puede llevar a cabo una vida normal, el problema viene cuando no se lleva, ya que en un porcentaje elevado de pacientes se consigue una estabilización, y llevan una vida más o menos normal».

Los síntomas más comunes entre las personas que padecen esta enfermedad son alteraciones de ánimo pronunciadas, cambios frecuentes de humor, hiperactividad o insomnio. No obstante, los expertos siempre recomiendan acudir a un profesional del mundo de la psiquiatría para que realice el diagnóstico adecuado. Otra tema que cosechó gran interés por parte de los asistentes fue el análisis sobre el suicidio que realizó el doctor Víctor Pérez Sola.

Este experto explicó que «el suicidio es la primera causa de muerte entre la gente joven y en los últimos años se ha detectado un ligero incremento, aunque no podemos atribuirlo a la crisis». No obstante, Pérez Sola apuntó que «una de las causas del suicidio es la vulnerabilidad. Las personas con enfermedad mental son las más vulnerables, y en ellas hay que tener en cuenta los aspectos vitales y el estrés.

Hay personas que en situaciones de bonanza no se deprimirían, y en situaciones como la que estamos pasando ahora presentan cuadros depresivos y de ansiedad». «Uno de los grandes éxitos de los últimos años ha sido ser capaces de reducir las muertes en accidente de tráfico por los radares y las multas», dijo Víctor Pérez Sola, quien añadió que «necesitamos radares para detectar casos de suicidios. Hay que hablar del suicidio, ya que nadie habla de él. La única prevención es que cuando alguien diga que está pensando en morirse no debemos que dejarlo estar, si no que hay que hablar del tema y que haya una conciencia social».

Fuente:diarioinformacion.com

martes, 27 de mayo de 2014

La depresión o la ansiedad protagonizan dos de cada tres consultas de los psiquiatras privados

La mayor carga asistencial de los psiquiatras privados la protagonizan pacientes con una patología depresiva o con trastornos de ansiedad, que representan casi dos tercios de sus consultas, según ha reconocido la doctora Blanca Morera, presidenta del comité organizador del Congreso Nacional de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP) que se celebra en San Sebastián.

En la actualidad, se cifra en más de 10 millones las personas que sufren un trastorno mental como depresión, ansiedad, esquizofrenia o trastorno bipolar en España, y son la causa del 30 por ciento de los casos discapacidad, por delante de enfermedades como las cardiovasculares o las oncológicas.

El problema es que su incidencia se ha multiplicado en los últimos cuarenta años, ha aseverado el vicepresidente de ASEPP, José Antonio López-Rodríguez, que lo achaca al estilo de vida actual. "Esto no significa que seamos más débiles que generaciones anteriores sino que vivimos más deprisa, dormimos pocas horas, por lo que estamos más cansados, y sufrimos más estrés", ha aseverado.

Y al igual que en otras patologías, en los trastornos mentales también existen diferencias epidemiológicas evidentes en función del género y la edad. Así, cuatro de cada cinco pacientes diagnosticados de trastorno por consumo de sustancias son hombres, mientras que los trastornos depresivos son más frecuentes en mujeres en la franja de edad comprendida entre la pubertad y la menopausia.

Asimismo, ha añadido el presidente de esta entidad, Salvador Ros, los trastornos por angustia y las conductas fóbicas son dos veces más frecuentes en la mujer. Y en el caso del suicidio, las tentativas son más habitualess en mujeres pero se consuma con más frecuencia en el hombre, y de forma más relevante en los mayores de 65 años.

Igualmente, las mujeres jóvenes conforman el grupo poblacional en el que se presentan de forma más frecuente los trastornos de la conducta alimentaria, la anorexia nerviosa, el trastorno bulímico o el trastorno por atracón.

LA CRISIS AGRAVA ESTAS PATOLOGÍAS

Este panorama nada positivo, han explicado estos expertos, se está agravando debido a la actual coyuntura económica, que "está repercutiendo en el incremento del número de consultas de pacientes con síntomas directamente relacionados con la crisis, "si bien se trata solo de una percepción recogida en las consultas de los expertos, pues no hay aún estudio que lo demuestre", ha apuntado López Rodríguez.

"Se trata de una situación relativamente lógica, de forma que el pesimismo general, crisis de valores, crisis económica, corrupción política, sensación de desamparo institucional, etcétera, es normal que sirva de factor desencadenante de una mayor número de casos de trastornos psiquiátricos, como la ansiedad", asegura el vicepresidente de ASEPP.

En este sentido, mientras que los trastornos afectivos, la depresión y la ansiedad probablemente incrementen su frecuencia, el consumo de sustancias se mantendrá aunque puedan modificarse las sustancias que provoquen adicción.

UNO DE CADA TRES PACIENTES ACUDE A LA PSIQUIATRÍA PRIVADA

Para atender todos estos problemas, los representantes de ASEPP han destacado como la asistencia privada en Psiquiatría es de buena calidad y complementa la cobertura sanitaria universal gratuita. No en vano, hasta el 30-40 por ciento de las personas con algún trastorno mental acude a la psiquiatría privada.

Las razones más importantes para ello, según un estudio elaborado por esta asociación, son el mayor tiempo dedicado a la consulta, la posibilidad de recibir una atención más continuada en el tiempo, el contar con un horario más flexible y la rapidez.

"A nivel ambulatorio, se constituye en red complementaria a la pública, muy saturada por la patología mental grave, junto con los recortes y limitaciones a un necesario aumento de recursos", ha defendido Morera.

Fuente:eleconomista.es

martes, 20 de mayo de 2014

Enganchados a las redes

En los últimos años con la aparición de las redes sociales y los nuevos dispositivos móviles, así como la popularización de Internet- que este sábado celebra su Día Mundial-, la forma de comunicarse ha cambiado, creando nuevas necesidades que, en muchos casos, rozan ya la adicción.

Cada vez más aparecen personas sufre FOMO, tiene whatsappitis, se ve afectado por Nomofobia, phubbing o vibranxiety, o son están enganchados a las redes sociales. Según psicóloga Amaya Terrón, la nuevas aplicaciones y tecnologías que se usan a través de la red hacen que, siempre que no se les dé un buen uso, aparezcan estas nuevas enfermedades que todo apunta ya son fenómenos de este siglo.

Si para los adultos estar enganchado a Internet es peligroso, esto adquiere mayor relevancia cuando hablamos de menores. "Una sobreestimulación del menor a Internet puede suponer una sobrecarga al sistema nervioso central que se puede manifestar en forma de intranquilidad, nerviosismo e irritabilidad, un uso excesivo puede acarrear consecuencias en su esfera social", advierte.

A la larga, esta situación puede terminar provocando en el niño un aislamiento con sus coetáneos, así como un retraso en el desarrollo de sus habilidades sociales, "además se pueden crear malos hábitos a la hora de dormir", alerta. Para evitarlo, recomienda a los padres estar atentos, controlar a lo que juegan nuestros pequeños, así como jugar con ellos y controlar el contenido y calidad del uso de Internet.

LAS NUEVAS ADICCIONES 

En los últimos meses los médicos han empezado a dar la voz de alarma, advirtiendo de la aparición de nuevas adicciones u obsesiones que no siempre afecta a personas con rasgos introvertidos. Asimismo, los diferentes 'enganches' con las nuevas tecnologías no siempre afectan exclusivamente al ámbito psicológico, las hay que también pueden provocar daños físicos.

Además, con el uso indebido de las apps se corre el riesgo de aislarse socialmente, "no es extraño caminar por la calle y darnos cuenta de cómo las personas se olvidan de lo que ocurre a su alrededor mientras están concentrados en sus teléfonos móviles. Choques con personas, atropellos, faltas de atención y tropiezos son algunas de las consecuencias más comunes", apunta Terrón.

1. FOMO o la obsesión por perderse algo

Una de los nuevos trastornos del que últimamente más están alertando los psicólogos es el FOMO (Fear of Missing Out) o la obsesión por perderse algo de lo que está sucediendo en la red. La personas que lo sufren siente miedo o temor a estar desconectado de su vida virtual, lo que le lleva a tener ansiedad y la idea recurrente de estar perdiéndose algo.

Entre los síntomas de alarma: sentirse desplazado o con ansiedad en caso de olvidarse el smartphone en casa; comprobar Facebook cada cierto tiempo; no pasar más de cinco minutos desde que se encuentra un aviso de actividad y se revisa; no poder salir de vacaciones sin asegurarse de que va a haber wifi en el lugar de destino; o pensar que no recibir "me gustas" es un síntoma de que algo no va bien con las amistades.

Asimismo, debe preocupar tener una vida social virtual más rica que en persona; pasar más horas navegando por redes sociales, buscando reforzadores y viendo los eventos externos que hablando con familiares y amigos; o mirar las alertas nada más levantarse y lo último antes de acostarse.

Para evitar esta adicción, la psicóloga , recomienda "desconectar Internet durante la noche, durante las comidas, desayunos, cenas y más si estamos acompañados, debemos intentar pasar más tiempo conectados realmente que virtualmente".

2. La 'whatsappitis' o ser adictos al Whatsapp

Otra de las nuevas adicciones tiene que ver con el Whatsapp, los médicos ya alertan de casos de personas con dolor en las falanges y muñecas (tendinitis) por un uso abusivo de esta app; dolencia que ya se ha bautizado con el nombre de 'whatsapitis'. Para evitarlo, los médicos aconsejan un uso responsable, una escritura más relajada y corregir la postura mientras escribimos.

"Sufrir ansiedad por olvidar el móvil en casa y no estar 'conectado', pasar varias horas conectado a whatsapp, evitar el contacto personal, referir siempre a whatsapp sea cual sea el contenido de la conversación y escuchar las alertas de whatsapp sin que se haya recibido ningún mensaje son claros signos de lo que recientemente se acuña con el término whatsapitis", explica la psicóloga.

3. Nomofobia o ansiedad por la ausencia de movil 

 En este caso, el trastorno se refiere al cuadro clínico que se produce cuando una persona siente ansiedad o angustia ante la ausencia de teléfono móvil, es decir, al olvido, pérdida o sustracción de este. De la misma forma se produce nomofobia cuando nos sentimos excluidos del grupo en el caso de no estar conectados mediante nuestros dispositivos.

4. Phubbing o utilización enfermiza del smartphone

Cada vez es más común ver a personas sentadas en la misma mesa a comer y sólo hacer caso al móvil, aquí se podría decir que sufren Phubbing. Esta adicción se refiere a aquellas situaciones sociales donde el protagonista no son ni las reuniones ni la compañía humana, sino la utilización cuasi enfermiza de comunicarse mediante smartphones.

"Todos hemos sido conscientes de reuniones sociales donde cada miembro estaba atento a su móvil y no a los participantes de la cena o comida. En cierto modo podemos interpretar esta práctica como una falta de consideración con la persona o personas que tenemos en frente", destaca.

5. Vibranxiaety o vibración fantasma 

"¿Alguna vez has ido corriendo a ver tu smartphone cuando has oído una alerta y resulta que no había nada? ¿Alguna vez has creído que el móvil vibraba, comprobando después que no lo hacía?", pregunta la experta para referirse a la obsesión o dependencia por el sonido o vibración del móvil. Estos son los efectos colaterales de una obsesión que nos conectan inmediatamente con la sensación de llamada.

6. Enganchados a las redes sociales 

El uso de las redes sociales también puede traer consigo consecuencias nefastas si no se les da el uso adecuado, incluso pueden crear adicciones importantes. "Las redes sociales son una gran adición ya para muchas personas", asegura Terrón, quien destaca que el principal problema es el aislamiento social.

"Cuando utilizamos redes sociales de manera saludable no tendrían por qué crear aislamiento social si no lo hay previamente, de hecho, bien utilizadas fomentan el acercamiento a tus amigos e incluso creación de nuevos. Cuando el uso de las redes suple la faceta y el contacto social se pone de manifiesto un problema previo. En estos casos las redes sociales funcionan a modo sustitutivo, dejando en evidencia el problema subyacente", añade.

"Las personas que constantemente comentan estados ajenos o propios, ponen frases o citas suelen tener una alta motivación por aparecer, por ser atendidas por tener un impacto en los demás, buscan la atención principalmente. Suele ser uno de los síntomas de estar enganchado/a a las redes sociales", explica.

Cinco reglas para un buen uso 

¿Cómo podemos saber si estamos enganchados? Según la psicóloga, "en el momento que sentimos ansiedad o cierto grado de nerviosismo cuando no tenemos o prevemos que no vamos a tener acceso a ellas podemos decir que estamos enganchados". Para evitarlo, da cinco de las premisas fundamentales para utilizar correctamente las redes sociales y hacer un uso responsable y positivo de las mismas:

- Mantener el contacto con amigos y recuperar a viejos amigos.
- No utilizar los medios como fuente de venganza y de provocación de daños.
- No difundir habladurías malintencionadas ni imágenes de otras personas sin consentimiento.
- No apoyar sentencias ni jactarse de venganzas por estos medios. No basar tus opiniones y juicios a través de ellas.
- Respeto y diversión serían el resumen de las cinco.

Fuente:infosalus.com

lunes, 5 de mayo de 2014

El 40% de las personas con trastorno de la conducta alimentaria son adictas al deporte

Según ha informado el presidente de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), Néstor Szerman, el 40% de las personas con trastorno de la conducta alimentaria son adictos al deporte. Szerman también ha recordado que las adicciones y las patologías mentales están relacionadas en el 70% de los casos.

En los últimos años se ha incrementado notablemente la asistencia a gimnasios y la realización de deporte de manera rutinaria, algo que, según ha señalado el secretario de la sociedad, Ignacio Basurte, es recomendable. No obstante, en algunos casos detrás de la práctica habitual del deporte se "encubren" otros trastornos, como por ejemplo alimenticios, donde el ejercicio se convierte en medida compensatoria para la pérdida de peso y, en ocasiones, deriva en un patrón de conducta anómalo que esconde psicopatología, como ocurre con la vigorexia. "Aunque la mayoría de la población expuesta no desarrolla adicción, si la persona es vulnerable y está diagnosticada de otros trastornos o adicciones la probabilidad aumenta", ha apuntado Szerman. Es el caso de las personas con disforia, rasgos de personalidad obsesivo o con trastornos de alcohol, opioides y tabaco.

El deporte como droga 

Muchos autores han asegurado que el deporte produce a nivel cerebral las mismas reacciones que provocan las drogas en el cerebro de los consumidores. En este sentido, el presidente de la SEPD ha reconocido que en personas vulnerables se podría afirmar que se establecen reacciones semejantes. "Hay personas que tienen sistemas y circuitos cerebrales disfuncionales que dan lugar a diferentes síntomas psíquicos como malestar o problemas de relación interpersonal y que mejoran cuando realizan un ejercicio físico intenso", ha apostillado. Sin embargo, también existen terapias para pacientes con patología dual que incluyen la práctica deportiva como parte del tratamiento. "Los modelos neurobiológicos en animales podrían explicar en muchos casos por qué en determinados pacientes con patología dual pueden compensarse o incluso mejorar con la realización de ejercicio físico. A día de hoy sabemos que el deporte es competitivo con el autoconsumo de drogas (que destruye neuronas) y que aumenta la neurogénesis (creación de neuronas)", ha zanjado Basurte.

Fuente:runandwalk.net

miércoles, 23 de abril de 2014

Las apuestas en internet disparan las adicciones entre los jóvenes valencianos

Los casos de personas que piden ayuda por su dependencia al póquer online y a las competiciones deportivas crece un 20% 

La proliferación de máquinas de apuestas y de juegos online se empieza a percibir de un modo negativo en los centros de tratamiento de adicciones de la Comunitat. El número de personas que pide ayuda es cada vez mayor y «puede haber crecido en los últimos meses, como lo han hecho las opciones que existen de jugar tanto en los bares como por Internet».

Consuelo Tomás es psicóloga y responsable del Instituto Valenciano de Ludopatía. «Los datos que tenemos no contemplan todo 2013, pero apuntan a que en los últimos cinco años la demanda de pacientes que vienen por problemas con las apuestas deportivas o el póquer ha aumentado un 20 por ciento, lo que es una barbaridad», desvela para advertir de que ello «no significa que este sea el dato concreto. Estamos hablando de las personas que se tratan, pero las que tienen problemas pueden ser muchas más».

Pese a todo, los expertos también quieren dejar claro que jugar no se traduce imprescindiblemente adicción. Así, el sociólogo y presidente de la Fundación Patim, Francisco López Segarra, explica que igual «que no todos los que beben son alcohólicos, no todos los que juegan van a ser ludópatas». En ese sentido, la investigadora de la UJI, Juana Bretón, añade que la «ludopatía llega cuando existe dependencia y abuso», puesto que se basa «en la pérdida del control de los impulsos» y mientras esto no se produce, «el juego puede ser saludable».

Los jóvenes se han convertido en estos momentos en la principal preocupación de los especialistas en la materia, ya que la cifra de los que llegan a los distintos centros «está aumentado considerablemente en los últimos años. Incluso la de menores», apunta López.

El perfil de los que acuden al Instituto Valenciano es claro: «Todos los que vienen son varones y menores de 35 años», indica su responsable. En la mayoría de los casos cuentan con un sueldo estable, aunque como señala el presidente de Patim, «se vuelven económicamente dependientes. Normalmente el problema lo descubren las familias porque se han pulido todo el dinero del hogar».

MAS adrenalina

En las apuestas, la ludopatía se incrementa porque, como advierte Consuelo Tomás, «el problema es doble. Por un lado, la accesibilidad que se tiene es muy grande porque en cualquier bar puedes encontrar una máquina. Por otro, hay que tener en cuenta que la sociedad se ha transformado, han aparecido las nuevas tecnologías y podemos jugar en cualquier lugar y a cualquier hora».

A todo ello hay que añadir que cuando «se ha apostado se ven los partidos con un nivel de adrenalina mayor, que luego te pide el cuerpo». Además, existen muchas más combinaciones posibles a la hora de poder ganar dinero. «Antes con las quinielas, ponías 1, X o 2 y esperabas». Ahora, se puede elegir quien gana, pero también qué equipo marcará primero, quién marcará los goles o cuál será el resultado en la primera parte de un partido. «Al haber más fracciones a las que apostar, la gente se pica mucho más».

«La persona tiene la creencia errónea de que va a ganar y esto también genera la ludopatía», destaca Tomás. «Al principio se empieza probando. Si gana quiere más, mientras que si pierde necesita recuperarlo. Además, aquí se hace de noche y no se disputa ningún torneo, pero a lo mejor en la otra parte del mundo se está jugando el Open de Australia y la gente puede estar conectada todas las horas que quiera», insiste.

En cuanto al póquer y similares, también existen patrones básicos que empeoran la situación. «La gente cree que es más inteligente que el resto, pero no tiene en cuenta el papel que tiene el azar en todo esto, que es lo importante aquí».

A la hora de analizar y tratar una ludopatía, la representante del Instituto Valenciano explica que influyen tres factores diferentes. «Por un lado, encontramos los personales. La persona en cuestión se aburre o tiene problemas y decide jugar como modo de distracción o vía de escape». En cuanto a los familiares, encontramos el hecho de que será «más fácil que el niño acabe jugando si ve ese tipo de comportamiento en sus mayores». Y por último, existen las cuestiones socioambientales. «Que tiene que ver con que exista mayor accesibilidad».

Nuevo Cliente

Por su parte, López Segarra completa el análisis asegurando que todo lo online está creando «un nuevo tipo de pacientes» en los centros. «Sólo hay que fijarse, que es a lo que nos dedicamos los sociólogos, para darse cuenta de que los casinos y los bingos siguen ahí y sus clientes todavía acuden, pero se ha generado un nuevo público que ha cambiado la modalidad de los juego. En este caso, hacia el póquer o las apuestas deportivas».

Fuente:lasprovincias.es

martes, 15 de abril de 2014

Trastorno Obsesivo Compulsivo

En el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), las personas suelen sufrir mucho, ya que sienten que no tienen el dominio de su mente. Las obsesiones se caracterizan por ser imágenes, impulsos o pensamientos que vuelven a la mente una y otra vez, sin poderse librar de ello; son intrusos y producen mucha ansiedad y malestar.

Los contenidos de esas ideas, imágenes o impulsos no tienen por qué estar relacionados con la vida cotidiana del sujeto. Se le imponen hasta tal punto que la persona trata de librarse de ellos por todos los medios, incluso tratando de sustituirlos por gestos, acciones...sí reconoce que son elaboraciones de su propia mente, que no son reales y sufre y se angustia al no tener poder sobre ellos.

En los estudiantes estos procesos les causan un gran drama, ya que necesitan su mente libre para concentrarse y estudiar, y no pueden dirigirla, se sienten desbordados. En las compulsiones lo que ocurre es que el sujeto realiza conductas repetitivas, tocar ciertos objetos, comprobaciones, gestos, lavarse las manos, una serie de rituales para librarse de la angustia de los pensamientos repetitivos.

Las acciones también pueden ser mentales, decir frases, rezar, repetir unas claves. Y todo ello lo suele organizar bajo un esquema de normas rígidas que diseña. Como ejemplo, las compulsiones de alguna persona, como tocar esquinas de las mesas varias veces antes de estudiar. Otra persona subía los últimos escalones y bajarlos tres veces; otra, cada vez que pasaba por alguna iglesia tenía que entrar y dejar dinero, de lo contrario se sentía fatal. Y por ello tenía que marcarse con antelación el recorrido por calles que no tuvieran iglesias... O estar cinco minutos botando con pelotas de tenis antes de estudiar... En general, las compulsiones aunque las utilizan para neutralizar o reducir malestar mental, por algún asunto temido, no guardan ninguna lógica, no tienen nada que ver y algunas veces son muy exageradas.

Tanto las obsesiones como las compulsiones se imponen al sujeto, que acaba siendo esclavo de ellas. Sabe que son cuestiones que le monta su mente y que no puede resolver, sufre porque le interfieren tanto en su vida diaria, que pierde tiempo, y le pueden traer problemas, familiares, sociales, trabajo, etc?En muchas ocasiones piensan que se pueden estar volviendo locos, al reconocer que no tiene sentido todo ese montaje en su vida. Las compulsiones que más predominan son los rituales de limpieza (51%), a veces encadenados y larguísimos, limpiando todo y con mucho cuidado por la posible contaminación. Los de repetición (40%), en los cuales a veces tienen que cumplir una secuencia repetitiva compleja, y esto les complica la vida por el tiempo que les lleva, o volver a empezar si creen que no está perfecta. Los rituales de comprobación (38%), vuelven a casa a ver si cerraron bien la puerta, o al coche, o si apagaron la luz. A veces saben que sí cerraron, dudan y vuelven de nuevo para quedar más tranquilos. Rituales de acumulación (2%), aquí tienden a acumular y coleccionar multitud de objetos, unos más servibles o más valiosos que otros, son coleccionistas, y deshacerse de algunos de ellos les cuesta muchísimo, indecisos, sufren bastante. Los rituales de orden (9%), se alteran al ver algo fuera del sitio habitual, y pueden dedicar mucho tiempo a colocar todo. Otro tipo de obsesión es la lentitud para llevar a cabo algunas tareas del día a día, comer, hábitos de higiene, a cámara lenta. Este tipo de vidas con la enfermedad del trastorno obsesivo-compulsivo, hoy en día tienen solución acudiendo a terapia psicológica, y cuanto antes mejor. A la larga puede desestabilizar sus vidas de forma considerable llegando a tener problemas serios. Incluso a veces tener que dejar estudios y carrera por la imposibilidad para concentrarse. Y otras veces se deprimen al observar el escaso rendimiento, con tantos rituales y fórmulas que tienen que hacer para cada actividad diaria.

Fuente:farodevigo.es