viernes, 6 de septiembre de 2013

"El juego online creó otro perfil de ludópata"

Susana Jiménez Murcia es española, psicóloga, especialista internacional en ludopatía y encargada de la Unidad de Juego del Departamento de Psiquiatría del Hospital de Bellvitge, de Barcelona.

Henrique Lopes es portugués, investigador de ludopatía y director del Centro de Investigación sobre ludopatía, en Lisboa. Ambos brindarán hoy, a partir de la hora 9: 30 en el piso 25 del Hotel Sheraton, una exposición sobre el juego patológico y prevención. Los expertos hablaron con El País sobre la forma de regular la actividad y la preocupación de la irrupción del juego online. "A raíz del juego por internet cambió el perfil, ahora son muchos los jóvenes afectados".

 -¿Cómo es el perfil de una persona ludópata? 

 Susana Jiménez: Ha habido un cambio llamativo en España y en otros lugares del mundo. Porque hasta ahora, los pacientes que recurrían a las unidades asistenciales de ludopatía en España eran, básicamente, consumidores de máquinas tragamonedas, con estudios primarios, y con una edad de 35 a 40 años. Pero ahora estamos viendo un cambio brusco de tendencia, con la entrada del juego online. En España, hace un poco más de un año se legalizó el juego online y se ha autorizado a una serie de operadores, lo que llevó a un incremento importante de este tipo de juego. Y eso trajo consigo un perfil muy distinto de jugador.

 -¿Y cómo es ese nuevo perfil de ludópata? 

 Susana Jiménez: Son jóvenes, con estudios universitarios, con más recursos y que hacen una evolución mucho más corta en su desarrollo del trastorno. Habitualmente un jugador, desde que empieza hasta que desarrolla el trastorno, suele pasar unos 5 o 6 años. Y en el caso del paciente con el juego online en dos años ya presenta todos los síntomas y con deudas que triplican las que tienen, en promedio, los pacientes de máquinas tragamonedas. Henrique Lopes: El paciente tradicional era un hombre con tradición de bebidas, de la noche, de la barra. Ahora aparecen muchísimos jóvenes estudiantes. Porque una cosa es ir al casino a jugar y otra cosa es jugar en tu cuarto, en tu casa.

 -¿Esto puede representar un daño mucho más grave? 

 Susana Jiménez: Es un daño distinto, no sé si más grave. Porque graves también son las máquinas tragamonedas, que afectan a la mayoría de la población y, sobre todo, a sectores de población con un nivel cultural y adquisitivo más bajo y vulnerable. De todos modos, es cierto que entre los jóvenes el juego online puede representar un riesgo importante. Henrique Lopes: El tema es que un hombre maduro tiene otras defensas, sin embargo un jovencito no tiene la plenitud mental para saber lo que vale el dinero. Primero empiezan jugando sin dinero de por medio... jugando a puntos, a vidas. Después, piensan que porque logran avanzar diferentes niveles en el juego pueden apostar y hacer dinero y empiezan a jugar al poker. Además, todo esto es incentivado: hay estudios para viciar a los jóvenes en esto, jugando con las luces y colores del computador.

 -¿Cómo se logra prevenir esta nueva modalidad? 

 Henrique Lopes: Las compañías de juego por internet no se autolimitan o regulan, como sucede con los casinos. Los propietarios de casino en Estados Unidos crearon códigos de prevención, donde se limitan ellos mismos su actividad, proporcionando momentos de placer, pero poniendo trabas a los excesos del juego. El fenómeno online, al ser completamente nuevo genera muchísimas dificultades para abordarlo, porque es un fenómeno que no está suficientemente estudiado. No tenemos buenos instrumentos ni capacidad de intervención allí. Susana Jiménez: En España se han tomado medidas como autorizar a determinados operadores, dándoles determinadas licencias. Entonces sale un logo en estos juegos, en estas páginas, que dice que se trata de un operador que tiene la aprobación del gobierno, y por tanto está regulada.

 -¿Y esta medida qué efecto concreto ha tenido en ese joven con trastorno? 

Susana Jiménez: El tema es que todavía es muy reciente la medida. Se legalizó el año pasado el juego online, por lo que la comisión está empezando a hacer las primeras acciones en esa dirección. Creo que todavía no tienen datos, pero como mínimo avisan que estás páginas son las autorizadas. Y luego existe la posibilidad del jugador de autoprohibirse en los juegos online, en estas páginas autorizadas. Henrique Lopes: Pero se trata de que tanto los políticos como los operadores sean inteligentes para no destruir lo que hoy les reporta ingresos.

 -¿En qué aspectos se debe ver esa inteligencia en los operadores y el Estado?

Henrique Lopes: Es la inteligencia necesaria para no querer ganar todo el dinero ahora y sí hacerlo a lo largo del tiempo. Porque si se quiere ganar todo ahora se mata al jugador, lo destruye. Si los operadores tienen la inteligencia suficiente ellos mismos establecen controles y regulaciones para que ese jugador juegue de a poco, dosificando sus impulsos, y así tiene siempre recursos económicos, sin causar daños a sus clientes.

 -¿Todos podemos llegar a ser potenciales ludópatas si accedemos a las distintas herramientas de juego?

Susana Jiménez: Bueno, siempre intervienen una serie de factores de riesgo, que son tanto individuales, biológicos, como ambientales y sociales. Por ejemplo, un aspecto social es que el juego sea tan accesible, como sucede con internet hoy en día. La accesibilidad nos hace mucho más vulnerables a desarrollar el trastorno. Si bien pueden no tener otros problemas asociados, pero son jóvenes y están frente a una actividad, potencialmente, muy adictiva. Y todavía no tienen los mecanismos de regulación necesarios.

 -En España, ¿cómo están afectando en cifras las distintas modalidades de ludopatía?

Susana Jiménez: En 2011 se estaban barajando cifras de gasto en juego de más de US$ 26.000 millones, con la crisis que tenemos desde 2008 en toda Europa. Y el gasto en juego online aumentó en 2011 un 30%. Es decir, que es un fenómeno que nos está preocupando mucho. Es algo a lo que hay que estar atento para cuando llegue a Uruguay. Lo peor está por venir.

 -¿Qué porcentaje de los pacientes ludópatas que piden ayuda logran salir de su problema y evitar la cronicidad de la adicción? 

Susana Jiménez: A pesar de que es un trastorno gravísimo los tratamientos se resuelven con éxito, contrariamente a lo que se puede pensar... que es una enfermedad crónica y que el jugador es una persona que no va a resolver nunca el problema. Existen muchos estudios basados en evidencias empíricas que demuestran que si el paciente tiene conciencia de su enfermedad, y está motivado para resolver su problema, el 75% supera la patología y el tratamiento resulta eficaz. Es cierto que son trastornos que pueden presentarse por episodios y, por tanto, puede haber recaídas.

Proyecto de ley sobre máquinas es "nefasto" 

El presidente del programa de Prevención y Tratamiento del Juego Patológico de Uruguay, Óscar Cool, calificó de "nefasto" el proyecto de ley que pretende legalizar las máquinas tragamonedas. "No solamente legaliza las máquinas tragamonedas, sino que además mandata mezclarlas con alcohol, ya que pueden instalarse en bares", dijo a El País el psiquiatra responsable del programa que funciona en el Hospital de Clínicas.

En la experiencia española, donde las máquinas tragamonedas fueron legalizadas en todos los bares, la experta Susana Jiménez describió que muchas personas entraron en contacto con ese juego, que representa un gran potencial adictivo, aumentando el número de ludópatas.

"Parece un juego totalmente inocente. De hecho, muchos te dicen que empezaron jugando tirando el cambio del café, y después ya iba con amigos a la salida del trabajo, porque cada tanto me daba algún premio. Y hasta han reconocido que les ha servido para desconectarse de todos su problemas", afirmó Jiménez. En Uruguay la proporción de personas adictas al juego es de 52% hombres y 48% mujeres.

Fuente:elpais.com.uy

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