domingo, 9 de diciembre de 2012

Tailandés muere tras una "maratón" de dos días y dos noches de videojuegos

El gamer de 24 años fue encontrado en una silla frente al computador. "Era un adicto a los juegos", dijo un policía.

Un joven tailandés de 24 años fue encontrado muerto en su casa en Samut Songkhram, al suroeste de Bangkok, tras pasar dos días y dos noches sin parar frente al computador jugando videojuegos.

El gamer, cuyo nombre no ha sido revelado, fue hallado por la policía sentado en la silla frente al PC, donde pasó más de 48 horas jugando, aunque aún no está claro cuál es la causa exacta de su muerte.

Un representante de la policía local dijo en el portal LePoint.fr que la víctima "era un adicto a los juegos de video. Sin importar la hora del día el jugaba, tanto de día como de noche".

Según los especialistas, en estos casos la causa más común de muerte es la deshidratación y la falta de alimentación por parte de la víctima, que con tal de seguir jugando ignoran sus necesidades básicas, aunque también podría explicarse por problemas cardiovasculares generados por estar tanto tiempo fijos en una misma posición.

Fuente:latercera.com

¿El uso del móvil es contagioso?

Un estudio realizado por la Universidad de Michigan sugiere que las personas son más propensas a usar sus móviles cuando alguien más lo hace.

El uso de teléfonos móviles está muy integrado a la vida diaria de muchísimas personas en la sociedad moderna. La movilidad, el acceso inmediato a información y la libertad para comunicarse dónde quiera y cuándo sea son algunas de las característica que hacen al móvil tan atractivo.

Poco a poco y con las mejoras tecnológicas las personas —generalmente los jóvenes y adolescentes— han creado una especie de subcultura con normas y comportamientos que giran entorno a los teléfonos móviles. Sin embargo, algunas personas utilizan estos dispositivos como «barreras para evitar la interacción con otros de manera pública». Así comienzan su tesis los investigadores de la Escuela de Salud Pública y el Instituto de Investigaciones sociales de la Universidad de Michigan, quienes frente a este panorama se han planteado la siguiente pregunta: ¿es el uso del móvil algo contagioso?

Para obtener respuestas lo investigadores iniciaron un estudio etológico, en el cual analizaron en detalle el comportamiento de las personas en los espacios públicos que rodean el campus dela Universidad de Michigan, tanto en áreas verdes como en los comedores y pasillos. Los datos fueron recogidos en abril de 2011 entre personas cuyas edades rondaban entre los 16 y 25 años.

La observación duraba entre tres minutos y media hora en los que se medía el tiempo y la frecuencia del uso del dispositivo.

Los resultados de esta investigación, publicada en el «Human Ethology Bulletin» de la Sociedad Internacional para la Etología Humana, sostienen que las personas son mucho más propensas a usar sus móviles cuando otro sujeto cercano lo usa.

Las mujeres que estaban en presencia de mujeres aumentan el uso de su móvil en un 32% mientras que los hombres en presencia de sujetos del mismo género incrementaban su uso en un 25%. Cuando se trataban de experiencias mistas el incremento se situaba en un 22%.

En términos generales un 24% de los observados utilizaba el teléfono al mismo tiempo que otro individuo mientras que un 34,1% lo hacía después que observaba a un compañero usando el móvil.

En general, los estudiantes estaban en sus teléfonos 24 de tiempo con un amigo, y eran más propensos a usar 39.5 su teléfono cuando la persona estaban sentados con lo hizo en el anterior intervalo de 10 segundos.

Los investigadores han concluido que sí, que el uso del móvil es contagioso y que es importante tener en cuenta estos resultados para entender el rol de los teléfonos en el proceso de sociabilidad contemporánea.

El investigador Daniel Kruger, autor del estudio apunta que este patrón quizás pueda atribuirse al concepto de inclusión. Por ejemplo si una persona sentada cerca de otra prefiere mirar mensajes de texto o con llamadas quizás lo haga para evitar sentirse excluida. También contempla la idea de que se realice para demostrar que tiene conexiones sociales fuera de ese entorno.

Pero la fiebre por el móvil y los smartphone no es solo contagiosa sino adictiva, ya que por ejemplo, según The Online Psychology Degree un 95% de los estadounidense se lleva el móvil a la cama a la hora de dormir y otro 27% señala que no puede vivir sin su «smartphone».

Fuente:abc.es

martes, 20 de noviembre de 2012

El mal uso del Whatsapp engancha y deja rastros difíciles de borrar

El uso indebido del servicio de mensajes Whatsapp puede ser peligroso porque crea adicción en algunas personas y deja huellas difíciles de controlar y borrar, alerta en una entrevista con Efe el catedrático de Psicología de la Universidad del País Vasco, Enrique Echeburúa.

Jorge está ahora mismo en línea pero aún no ha respondido, Mercedes escribió por última vez a las cinco y cuarto de la madrugada o Juan hace seis días que no se conecta, son algunas de las averiguaciones que se pueden hacer simplemente mirando el Whatsapp y que pueden resultar comprometedoras.

Huellas que hacen que la aplicación móvil Whatsapp pueda provocar conflictos amorosos o malentendidos entre amigos si sus usuarios lo utilizan de forma irracional y como una herramienta de control, considera este experto.

Este servicio de mensajería también tiene su cara positiva si se utiliza de forma racional, al tratarse de una forma de comunicación gratuita, rápida y con la que se puede intercambiar fotos, vídeos y comentarios tan sólo con conectarse a una wifi en cualquier parte del mundo.

Sin embargo, la escena de una pareja o de un grupo de amigos con una cerveza en una mano y con el móvil en la otra es frecuente y representa otro de los principales problemas del Whatsapp: el desinterés por la vida real, ha comentado el experto tras impartir una conferencia en Tenerife.

El especialista pone como ejemplo de adictos a las personas que son capaces de escribir 40 mensajes entre las diez de la noche y las dos de la madrugada, una anomalía que altera el transcurso normal de la vida de cualquiera que trabaje o estudie, tenga amigos y aficiones.

También tienen un problema de adicción quienes utilizan esta aplicación móvil para controlar y cuando no son capaces de charlar con otras personas sin dejar de consultar el móvil de forma constante y respondiendo a los mensajes de forma inmediata, cualquiera que sea el escenario.

La pérdida de control, una interferencia grave en la vida cotidiana -en los estudios o en el trabajo- y una dependencia constante son algunos de los síntomas que identifican a las personas que han pasado de ser usuarios del Whatsapp o de una red social a enfermos.

Poner límites horarios como si en vez de conversar por Whatsapp estuviera viendo una película de una duración determinada es el consejo que el experto da para evitar caer en las redes de la adicción.

Si ya es tarde para curar este problema, recomienda una abstinencia de entre uno y dos meses para luego volver a aprender a utilizarlo de forma racional, sin que altere al estado de ánimo y las relaciones con otras personas.

Asimismo, es importante saber si la persona que sufre esta adicción tiene otros problemas psicológicos como inestabilidad emocional, inseguridad en uno mismo, incapacidad de comunicarse personalmente o una timidez extrema, agrega el especialista.

Esta afirmación rompe un mito, continúa, ya que la adicción a internet y a las redes sociales, en contra de lo que a priori pueda parecer, no sólo afecta a adolescentes, también a personas maduras con algunas debilidades.

Según indica el psicólogo, el no ver la cara de la otra persona hace que los usuarios de las redes sociales y del Whatsapp se lancen a la piscina y se sumerjan en reflexiones más intensas y espontáneas, difíciles de matizar sin verle a la otra persona la cara.

Aunque debido a su reciente implantación en la sociedad aún no hay datos de esta enfermedad asociada al uso irracional del Whatsapp, el especialista detalla que entre el 80 y 90 por ciento de la población se conecta a internet por motivos de ocio y entre el 5 y el 9 por ciento realiza un uso inadecuado de esta herramienta.

"No tenemos cifras pero probablemente el uso indebido del Whatsapp sea mayor que el de internet", asegura el catedrático en Psicología, quien destaca la importancia de saberle dar un buen uso a esta aplicación móvil, que de forma controlada puede ser útil y beneficiosa.

Fuente:larazon.es

jueves, 15 de noviembre de 2012

El cerebro obsesivo-compulsivo se activa más con los dilemas morales

Los individuos con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) se caracterizan por pensamientos persistentes y conductas repetitivas. Un nuevo estudio revela que estas personas desarrollan una preocupación significativamente mayor que la población general ante problemas de tipo moral.

Investigadores del Hospital de Bellvitge en Barcelona, en colaboración con expertos del Hospital del Mar y la Universidad de Melbourne (Australia), han comprobado que los pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo poseen una mayor sensibilidad moral.

“Ante un problema de tipo moral, las personas que sufren dicho trastorno de la ansiedad muestran de forma significativa una mayor preocupación”, explica a SINC Carles Soriano, investigador del hospital catalán y uno de los autores del trabajo publicado en los Archives of General Psychiatry.

Mediante técnicas de resonancia magnética funcional, los expertos estudiaron las bases neurofuncionales de esta mayor sensibilidad moral. Así, se midieron las activaciones cerebrales de un grupo de 73 pacientes con TOC y 73 controles sanos ante la presentación de diversos problemas morales, en las que los sujetos debían optar entre dos alternativas de consecuencias muy negativas.

Por ejemplo, se les planteó el dilema del bebé que llora, clásico en las clases de filosofía. Se situaba hipotéticamente a los participantes en una guerra en la que soldados enemigos acechan su aldea y todos los vecinos se esconden en un sótano en el que hay un bebé que empieza a llorar. Si alguien no le hace callar, los soldados les descubrirán. ¿Sería lícito ahogar su llanto, con riesgo de asfixiarlo, para salvar a todos los demás?

“Las activaciones cerebrales mostradas ante esta cuestión moral se compararon con las mostradas ante elecciones triviales, como elegir entre el campo o la playa para pasar un fin de semana”, apunta Soriano.

Los resultados verificaron que los sujetos con TOC sufren una mayor activación que los controles durante las situaciones de dilema moral en regiones de la corteza orbitofrontal, especialmente en su parte medial, una región relacionada con los procesos de toma de decisiones y con el desarrollo del sentimiento de moralidad.

“Estos datos permiten por primera vez objetivar la existencia de disfunciones cerebrales relacionadas con alteraciones en cogniciones complejas, como el sentimiento de moralidad”, continúa el investigador catalán. “Esto nos permite profundizar en la caracterización de los mecanismos cerebrales alterados en el TOC”.

Fuente:psiquiatria.com

Vigorexia y Ortorexia: otras formas de desorden alimenticio

Más allá de la bulimia o la anorexia, existen otros trastornos de la alimentación que se empiezan a manifestar en la sociedad.

Los profesionales de la nutrición han detectado una serie de desórdenes de la alimentación diferenciados de los que se pueden llamar trastornos clásicos, como la anorexia y la bulimia, y que se están manifestando, incluso con cuadros agudos, en menores de diez años y mujeres de más de cuarenta.

De ellos se ocupa el manual Controversias sobre los trastornos alimentarios, que ha presentado este martes el responsable de gestión del conocimiento e investigación del Instituto de Trastornos Alimentarios (ITA), Antoni Grau, que ha incidido en la necesidad de profundizar en estos desórdenes no catalogados, que ya son dos veces superiores a los sí especificados, la anorexia y la bulimia.

Entre el 15 y el 45 por ciento de las personas que presentan algún rasgo de este tipo de desórdenes acaba desarrollando un síndrome o trastorno completo, de ahí que los especialistas aboguen por mejorar los programas de prevención y de pronóstico.

Y son necesarios, si se tiene en cuenta que los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en general constituyen la tercera enfermedad crónica más frecuente en la adolescencia. "Son trastornos muy complejos", según Grau, quien ha advertido de que los profesionales cuando comienzan a trabajar con un grupo de pacientes con anorexia saben que el 25 por ciento no los van a recuperar, que entre el 25 y el 30 van a alcanzar solo una remisión parcial y entre el 18 y 20 evolucionarán hacia la cronicidad.

Respecto a la bulimia, los resultados no son mucho mejores, como lo constata la tasa de mortalidad que, excluyendo los suicidios, está entre el 4,7 y el 7 por ciento, un índice "muy elevado, superior al de las adicciones".

Los rasgos más comunes de estos TCA son el perfeccionismo, dificultades interpersonales, inseguridad social, alteración de la imagen corporal por una insatisfacción del cuerpo, impulsividad y miedo a la madurez.

Pero no en todos se presentan los mismos rasgos, ni en la misma dimensión, sino que hay un abanico más amplio que los diferencia de esos trastornos ya mencionados que son más comunes para la sociedad. Suelen ser desórdenes subdiagnosticados, que para el individuo pasan inadvertidos, que no todos ellos tienen episodios diarios y que, como no son identificados socialmente, cuando ya se llega a la consulta del especialista la situación ha podido alcanzar situaciones, como poco, complicadas.

Trastorno por atracón

 El inicio de los TCA no siempre viene precedido de una pauta de comida restrictiva, sino que para una gran mayoría comienza muchos años antes de ponerse a dieta. Comienza en la adolescencia o en la edad de adulta, después de años de realizar varias dietas.

Síndrome del comedor nocturno

Está asociado a anorexia por la mañana e hiperfagia por la tarde-noche, vinculada a insomnio. Más de la mitad de las calorías consumidas en el día se ingieren entre la medianoche y las seis de la mañana. Se cree que está producido por la restricción y el incremento del estrés nocturno.

Vigorexia

Es "un trastorno disfórmico muscular", es el intento de una persona de tener un cuerpo absolutamente musculado, desarrollado y voluminoso por el miedo a parecer debilucho. Entre los síntomas está el mirarse constantemente en el espejo, sentirse delgado aunque no se esté, pesarse varias veces al día y emplear más de seis horas al día en hacer ejercicio.

 Ortorexia

Es la "apetencia por lo correcto", una verdadera obsesión por la comida sana hasta niveles que se deben considerar patológicos. Entre los síntomas están dedicar más de tres horas a pensar en la dieta y cuando se viaja llevar un equipo de supervivencia para solucionar su problema, además de tener un sentimiento de culpabilidad, cuando no se cumple las convicciones dietéticas.

Fuente: lavanguadia.com

martes, 30 de octubre de 2012

Siete de cada diez adictos padecen algún trastorno mental

A raíz de esta realidad se acuñó el término patología dual, ideado por el doctor Miguel Casas, y que está aceptado prácticamente en todo el mundo hispano.

"No se elige ser adicto. Existe una vulnerabilidad", lo que explica que el 70 por ciento de las personas que sufren alguna adicción padecen también un trastorno mental, ha puesto este jueves de relieve el psiquiatra Néstor Szerman, presidente de la Sociedad Española de Patología Dual.

Durante la presentación de las XIV Jornadas Nacionales de Patología Dual (SEPD), el doctor Szerman ha insistido en que adicción y trastorno mental siempre van de la mano. Ambas son enfermedades cerebrales y desde esa concepción deben ser abordadas, ha señalado este psiquiatra.

 De ahí el término patología dual, acuñado por el doctor Miguel Casas, vicepresidente de la SEPD, y que está aceptado prácticamente en todo el mundo hispano, aunque escasamente asumido por los profesionales de más edad.

 El doctor Szerman ha subrayado que no se es adicto por estar mucho tiempo en contacto con las drogas o con máquinas tragaperras, sino que hay una vulnerabilidad. "¿Y cuales son esos criterios de vulnerabilidad?". Unos son desconocidos pero existe un grupo de ellos conocidos y en un 95 por ciento son de base psiquiátrica, ha explicado el doctor Casas.

 Así, hay una serie de patologías psiquiátricas que propician el consumo de drogas, pero no porque quiénes las padecen sean unos viciosos, sino porque toman esas sustancias como una forma de automedicación, según este psiquiatra, quien ha resaltado que un 60 por ciento de los esquizofrénicos son adictos al cannabis.

 "Adicción y enfermedad mental son dos trastornos psiquiátricos que van unidos y en el momento que se dan ya no vuelven a separarse", según el doctor Casas. De ahí la importancia de diagnosticar rápidamente la patología psiquiátrica "y evitar que el paciente empiece a consumir drogas como automedicación".

Según este médico, el tratamiento deberá ser integral si se quiere tener éxito. El psiquiatra ha puesto de relieve que España es uno de los países con un menor diagnóstico de trastorno de déficit de atención e hiperactividad, en contra de la creencia popular y "a pesar de que sabemos que es un factor de vulnerabilidad claro para el consumo de cannabis y cocaína".

 En este sentido, ha incidido en que España es el país de Europa con mayor consumo de esas dos sustancias, lo que podría estar ligado al infradiagnóstico de enfermedades mentales en la infancia y la adolescencia, como el déficit de atención.

 Estos niños y adolescentes no tratados tienen muchas posibilidades de acabar presos. De hecho, se sabe que en Suecia un 40 por ciento de las personas que están en las cárceles tuvieron ese trastorno y no fueron tratados, ha señalado Casas.

 La adicción puede ser causa de la enfermedad mental, pero también consecuencia. Según ha señalado el doctor Pedro Ruiz, presidente de la Asociación Mundial de Psiquiatría, muchas veces el paciente con enfermedad mental se convierte en adicto debido a la medicación que toma para tratarse la patología psiquiátrica.

 Pero también se sabe que el consumo de cannabis en adolescentes hace que un número importante de ellos "debuten con un cuadro psicótico", ha recalcado el delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Francisco de Asís Babín.

 "Al final el concepto es uno. Ambas ocurren en personas predispuestas y se manifiestan unidas antes o después", ha dicho el profesor Babín. En la misma línea, el doctor Casas ha insistido en que "se pasa fácilmente de las drogas a la patología psiquiátrica y ésta es un factor de vulnerabilidad de las adicciones".

Los expertos han coincidido en que disociar los recursos asistenciales para el tratamiento de las adicciones y los otros trastornos mentales dificulta el abordaje de los pacientes duales. Un estudio realizado a 659 profesionales sanitarios de toda España indicaba que la mayoría desconocían los recursos de los que disponían.

La investigación reveló que sólo Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, La Rioja, Murcia, Navarra y País Vasco cuentan con redes de salud mental y adicciones integradas. Al respecto, el doctor Casas ha destacado que la aceptación de la drogodependencia se produjo por el miedo a las enfermedades infecciosas, particularmente el sida.

Ahora, se está perdiendo ese miedo y se está volviendo a la antigua concepción de que "al adicto ni agua, no hay que curarlo". De hecho, "en algunas comunidades autónomas las adicciones ya no son medicina, son servicios sociales".

Fuente:lavanguardia.com

martes, 23 de octubre de 2012

Una adicción»

Mariano Chóliz está especializado en tratamiento y prevención de problemas con las nuevas tecnologías.

-¿A qué edad se tiene móvil?

-Muchos ya tienen móvil a los 10 años o antes. Es un regalo estrella de la primera comunión.

-¿Por qué la tecnología llama tanto la atención a los niños pequeños, de 4 y 5 años?.

-Se empieza con un dispositivo de juguete, se pasa a un móvil real, después a internet y luego a un teléfono con internet. Ahora, la tecnología está tan integrada que ya no existen esos saltos.

-Y después, ¿por qué son tan importantes en la adolescencia?

-Se trata de instrumentos que les permiten integrarse, comunicarse, algo imprescindible para ellos.

-¿Cuáles son los principales síntomas de abuso o de adicción?

-No pueden dejar de usarlo o, cuando lo hacen, reaccionan con ira, enfado o tristeza. También es un síntoma cuando se desatienden otras actividades como estudiar o aficiones que antes les gustaban y cuando cambian patrones de sueño o de comidas.

-¿Qué le parece que haya niños de 10 años con 'smartphones', teléfonos con internet?

-Es un error. Supone darles una herramienta con poder adictivo. Cuanto menor es el niño o adolescente, es mucho más vulnerable a cualquier tipo de adicción.

-Al margen de la permisividad, ¿qué otros factores pueden influir en estas adicciones?

-Hay una presión industrial y comercial enorme para consumir estos productos cada vez a edades más tempranas. Los padres deben resistirse a esta presión.

La argumentación es muy clara: un niño no es responsable penalmente de sus actos hasta que cumple 14 años, «pero se le facilita un instrumento (el 'smartphone' o teléfono con internet) que lo convierte en víctima o autor potencial de un delito» relacionado con las nuevas tecnologías: ciberacoso, 'sexting' o 'grooming' (un adulto que se hace pasar por menor).

La fiscal coordinadora de Menores de Valencia, Gema García, insta a «prohibir» a los preadolescentes el uso, y tenencia, de un 'smartphone'.

La idea va dirigida a padres, colegios y a todos los ámbitos. Preguntada por si propondría una reforma legislativa hacia la prohibición, la fiscal responde: «Es algo que no me compete». Sin embargo, estaría a favor. «Se trata de darle a un menor de 14 años un objeto que puede crearle adicción. Es un tema que debe regularizarse», agrega. Se refiere a que, en otras situaciones ya se protege al menor: con el alcohol y el tabaco, para determinadas películas y acudir a ciertos establecimientos, como las discotecas. «Ya se les prohíbe determinados espectáculos que sí pueden ver sin control a través de internet», explica.

Sobre el hecho de tener un 'smartphone' la Fiscalía alerta de otros riesgos: «Casi a diario nos llegan denuncias de robos con intimidación de teléfonos de este tipo a menores de 14 años». Y no es de extrañar, «porque se trata de un artículo de lujo. Se obtiene un lucro muy rápido y resulta muy fácil intimidar a una víctima de esa edad», afirma.

Al margen de los delitos contra la propiedad, destacan otras situaciones de riesgo. «Lo más habitual con los menores de 14 años es que aparezcan como víctimas de 'cyberbullying' o de acoso mediante insultos, amenazas o colgando fotos en internet», argumenta Gema García.
Además, «sobre todo en el caso de las niñas» son frecuentes los casos de 'sexting', «cuando el novio le pide que le envíe fotografías de tipo sexual que son enviadas a través de mensajería gratuita y que no dejan rastro». Los padres, advierte la fiscal coordinadora, «desconocen estas prácticas» debido al escaso control que se ejerce contra «el uso permanente de internet», algo mucho más sencillo cuando el menor dispone de un 'smartphone' con tarifa plana para conectarse a la red.

«Estamos generando adicciones a las tecnologías y se desconoce qué supone para el futuro de los adolescentes», advierte.

Por otro lado, Gema García insiste en que los menores «están perdiendo la noción de privacidad al compartirlo todo, porque entienden que todo es público en las redes sociales» como Habbo, Tuenti, Facebook o Twitter, a la que ya acceden jóvenes y adolescentes.

Primero llegaron a manos de los niños y adolescentes los ordenadores y los móviles, después los 'smartphones'. «¿Qué va a ser lo próximo? ¿Las tabletas?», se pregunta la fiscal. «Quizás se generan necesidades de tecnología que no son reales. No sólo no se le pone freno, sino que estamos rebajando la edad de uso de tecnologías inadecuadas. Se fomenta la venta, la gratuidad (mediante tarifas planas) de una conexión a internet muy peligrosa. Es repartir un dulce que crea adicción», concluye Gema García.

Fuente:lasprovincias.es

jueves, 4 de octubre de 2012

La adicción al trabajo, un problema que se considera un valor social

Muchas personas no son conscientes de su adicción al trabajo y, ante el exceso de horas de actividad profesional, se consideran muy responsables cuando en realidad padecen una de las psicopatologías de este siglo, que está asociada al éxito social.

"Si usted no es capaz de desconectarse del móvil, del ipad, donde lo tiene todo, correo electrónico, redes sociales, facebook...., puede no ser consciente de su adicción al trabajo", ha dicho a EFE Carlos Alcover,
profesor de Psicología del Trabajo y Organizaciones de la Universidad Rey Juan Carlos.

Esta adicción en España afecta ya al 4,6% de los trabajadores y podría llegar al 11,8% en 2015, según un estudio de las universidades Jaume I de Castellón y del País Vasco.

El profesor Alcover ha alertado de que "no es fácil de detectar" este problema que a veces se manifiesta con un estrés prolongado, con el uso de estimulantes para mantenerse activo tantas horas y somníferos, o incluso para mantener la actividad también se puede llegar a utilizar medicamentos legales o no y, al final, esa hiperactividad tiene un precio que puede llegar a la muerte.

Es antinatural trabajar entre doce o catorce horas diarias, pero la gente lo ve como algo positivo, como un gesto que valora la capacidad y la implicación con el trabajo, como sinónimo de buen profesional.

Sobre todo en ciertas profesiones en las que la persona que está muy dedicada al trabajo, como en el caso de emprendedores y ejecutivos, está muy bien valorada y su actividad se asocia con el éxito social. "No son conscientes de que tienen un problema o lo pueden tener", ha alertado el experto.

Hacer un trabajo bien es positivo, pero hacerlo en exceso es negativo para el individuo, y convertir jornadas de doce o catorce horas al día en un modo de vida perjudica la salud, ha añadido el psicólogo, quien ha precisado que no se debe confundir con dedicar un mayor horario para desarrollar un proyecto de manera temporal y con un objetivo limitado, puesto que en ese caso no es negativo.
Para algunas personas esta adicción puede ser una manera de huida del hogar: "me dedico a mis cosas y evito ocuparme de la familia, la casa y otras responsabilidades".

También la falta de recursos económicos para hacer otras actividades de tiempo libre puede llevar a alguna gente a utilizar el trabajo como fórmula de escape: "como no tengo dinero para salir me voy a la oficina".

Las nuevas tecnologías favorecen el desarrollo de este problema, el uso de tablet, pda, móvil, hace que muchas personas no puedan desengancharse del trabajo en ningún momento, están siempre disponibles, amplían la jornada laboral y están pendientes de su profesión en tiempos que antes dedicaban a leer o a relajarse.

El individuo es un equilibrio de distintas actividades, lo negativo es no tenerlas variadas a lo largo del día, de otra manera es una vida pobre e insuficiente para el ser humano, ha defendido Alcover, quien estima que "hay que ser cautos y no tomarlo como algo secundario".

Para el experto, la actividad laboral extrema tampoco es eficaz económicamente para las empresas y, en este sentido, ha recordado que hay compañías europeas donde se apagan las luces y cierran las instalaciones para evitar que ningún trabajador se quede en su puesto fuera de horario, como medida de ahorro.

La relación entre el apego a la tarea y la competitividad es directamente proporcional a las posibilidades de desarrollar la adicción. Sujetos de riesgo son, por ejemplo, los investigadores o los profesores universitarios, con una jornada laboral muy abierta.

Alcover ha insistido en que en estos casos, en los que cada uno decide lo que tiene que estar trabajando, en los que la tarea es tan vocacional y tan abierta, es mayor el riesgo de pasar a una adicción, que se confunde con el sentido positivo de productividad y buenos resultados.

Fuente:lainformacion.com

Ven a la adicción a internet como enfermedad mental

Australia la introdujo en su manual de psiquiatría. Aseguran que causa trastornos mentales, sobre todo, a los niños.

Los chicos adictos a utilizar dispositivos como celulares, consolas de juegos y computadoras, incluyendo el uso de internet, serán diagnosticados con una “severa enfermedad mental” en Australia.

Los expertos en Psicología agregaron formalmente esta “nueva adicción” a su manual profesional. Esto sienta un precedente, dado que desde hace tiempo que la comunidad internacional discute si añadir la adicción a internet como un desorden.

El periódico australiano The Sun-Herald consultó a las familias acerca de su opinión, quienes coincidieron en que los más chicos se ponen “agresivos, irritables y hostiles” cuando se les quitan sus videojuegos, iPad o sus portátiles.

Los psicólogos aseguran que internet y los juegos electrónicos pueden generar los mismos efectos que cualquier otra adicción, como altibajos emocionales y falta de concentración cuando se ven privados de utilizarlos.

Estas apreciaciones ayudaron a que estos nuevos trastornos fueran tomados en cuenta por la Sociedad Psicológica Australiana, aunque en primera instancia se considere solamente a los niños.

Este reconocimiento se adelanta a la tendencia mundial. Se estima que en la edición de mayo del próximo año, las adicciones provocadas por la tecnología entrarán oficialmente al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, con peso a nivel mundial.

Fuente:vanguadia.com

martes, 2 de octubre de 2012

Las personas con esquizofrenia tienen una esperanza de vida un 20% menor

Más de medio millón de personas en España sufren esquizofrenia, un trastorno mental con una alta y temprana mortalidad. Así lo muestran los pacientes que presenten una esperanza de vida un 20% inferior al resto de la población, según ha explicado el director del Programa Esquizofrenia Clínic del Hospital Clínic y la Universidad de Barcelona, el doctor Miquel Bernardo.

Este experto, que ha participado en el marco del XVI Congreso Nacional de Psiquiatría, que se celebra en Bilbao hasta el 28 de septiembre, ha recordado que "se trata de una enfermedad grave a la que actualmente se destinan unos recursos escasos, que deberían ser ampliados".

Actualmente, añade, la esquizofrenia "es una de las áreas de la psiquiatría en la que más investigación se está realizando y, de hecho, está siendo considerada como un área prioritaria por parte de las autoridades". Las razones son varias, aunque este experto, responsable también del Área de Relaciones Institucionales, Comunicación y Difusión del centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), destaca que es la tercera causa de discapacidad entre la gente joven, en el ámbito mundial.

"Además, es una enfermedad tan prevalente como pueden ser el Alzheimer o la diabetes. La mortalidad, muy alta y temprana, es característica de la enfermedad, (los pacientes presentan una esperanza de vida un 20% menor que la de la población general). E incluso, sufren una mayor incidencia, por su mayor vulnerabilidad, ante otras patologías", añade.

En cuanto a los costes, la esquizofrenia es la patología cerebral que más costes lleva asociados, por detrás de las demencias. "Hasta ahora, los costes estaban infraestimados, pero gracias a los últimos estudios ha quedado de manifiesto que es necesario y rentable invertir y dotar de más recursos a la lucha contra esta patología", advierte.

"Estamos más cerca que nunca de conseguir marcadores biológicos que nos permitan un mejor diagnóstico. Y además, en lo relativo al tratamiento, no nos limitamos al tradicional control de los síntomas, sino que, más allá, trabajamos desde el primer momento para potenciar la recuperación del proyecto biográfico del paciente", afirma.

El trabajo con los pacientes

Durante años, los pacientes que sufren esta enfermedad "han padecido además de la propia patología, la incomprensión de muchas personas y han sido víctimas de un estigma injusto y de un deseo de invisibilidad por parte de la sociedad". A su juicio, "hoy, esto es inadmisible y ya se trabaja desde hace tiempo con los pacientes, sus familiares y otros actores sociales".

"Hoy está universalmente aceptado que para el tratamiento de estos pacientes no sólo es necesario contar con medicación, sino con un ambiente adecuado, la psicoeducación del paciente y la familia, psicoterapia, rehabilitación, etcétera. Todo ello influye favorablemente en el control de la enfermedad, algo esencial para el paciente", explica.

Este experto, ha recordado que "es falso que la esquizofrenia es para siempre", ya que el 66% de las personas con diagnóstico de esquizofrenia logra obtener un nivel aceptable de adaptación a la vida familiar, ocupándose de su autocuidado, participando en las labores del hogar y conviviendo con otras personas.

"De este grupo, cerca de la mitad de los afectados consiguen, además, mantener ciertas actividades (educativas, ocupacionales o laborales) fuera de la familia", por tanto, dependiendo de los casos, "se consigue en muchas ocasiones un grado aceptable de normalización en la vida del paciente".

No obstante, ha recordado que "hasta un 20% de los pacientes con esquizofrenia muestran una evolución muy negativa de la enfermedad, por lo que requieren una atención especial y una demanda de recursos sanitarios y sociales alta, e, incluso, el internamiento".

La esquizofrenia es un producto de la interacción de variables genéticas y ambientales, con más susceptibilidad en personas que han sufrido alteraciones en el neurodesarrollo. Entre los factores que pueden predisponer a una persona a presentar esquizofrenia, están las causas genéticas, en las que se estima que si se tiene un familiar de primer grado con trastorno de esquizofrenia la probabilidad de padecerla es de un 10%.

Fuente:elmundosalud.es