viernes, 28 de marzo de 2014

Alerta por "whatsappitis" creciente

Una californiana, primer caso diagnosticado de una lesión en el pulgar por enviar mensajes durante 6 horas - Profesionales gallegos prevén que "irá en aumento".

Tendinitis en el pulgar por usar el WhatsApp durante seis horas seguidas. Es el primer diagnóstico en el mundo que relaciona esta nueva y masiva tecnología con una lesión física. La "whastappitis" amenaza con extenderse hasta nuestras fronteras. Profesionales consultados prevén nuevos casos tan pronto como confluyan dos factores de índole social: obsesión, soledad o ansiedad aderezadas con la red de mensajería instantánea gratuita más usada, instalada en el móvil.

Usar el teléfono móvil de forma obsesiva puede traer consigo riesgos para la salud.Y si no que se lo digan a la estadounidense de 34 años que acaba de convertirse en la primera persona del mundo a la que se le diagnostica "whatsappitis" tras "chatear" con sus contactos de WhatsApp durante seis horas seguidas. Según publica la revista científica "The Lancet", a esta californiana le tocó hacer guardia en el hospital en el que trabaja el día de Nochebuena y no pudo contestar a las felicitaciones recibidas de sus amigos con motivo de las fiestas navideñas.

Al llegar a su casa tenía el teléfono hasta arriba de mensajes y se puso a responderlos, una tarea que se prolongó en exceso y puso a prueba sus pulgares. Cuando soltó el móvil tenía un fuerte dolor en el dedo que se extendía hacia la muñeca, por lo que decidió regresar a su centro de trabajo, pero esta vez por la puerta del servicio de Urgencias. Una vez allí, detalla la revista científica, los médicos comprobaron que existía una lesión en el pulgar a consecuencia del maratón de mensajes, le recetaron antiinflamatorios y añadieron a su historial una nueva patología: "whatsappitis". También le recomendaron apartarse del teléfono por un tiempo, pero ella volvió a la carga en Nochevieja agravando la lesión. Aunque la "whatsappitis" aún no se ha diagnosticado en Galicia, los profesionales consultados están convencidos de que no tardarán en verse o incluso, de que algún caso ya podría haberse catalogado como tal.

"Detrás de las pequeñas lesiones de entre un 40 y un 50% de las personas jóvenes que vienen a consulta, están las nuevas tecnologías", asegura el fisioterapeuta gallego Gaspar Villar. "Teclados, videojuegos tipo Wii (la plataforma de Nintendo que permite emular los movimientos necesarios para el desarrollo del juego) y móviles son causantes de sobrecargas, que acaban con problemas de tendón en las manos, a consecuencia de pasarse de tiempo trabajando con ellas.

Es un sobreesfuerzo muscular que puede derivar en las cervicales, aunque hay personas que sufren en el codo", asegura el profesional Villar González. "En diez o doce años habrá más personas con problemas a consecuencia de historias similares a la que se ha dado en California", vaticina. "Esperamos que los nuevos modelos avancen hacia sistemas de voz", añade. Se han identificado varios tipos de lesión características del abuso de estas tecnologías, tales como tendinitis pulgar o síndrome del túnel carpiano -en el que influye el uso de teclados-. La hiperutilización articular en la que están implicados los tendones es la clave de esas nuevas dolencias.

No en vano, esa especie de tendinitis de la que habla la revista "The Lancet" no deja de ser una inflamación de los tendones motivada por una utilización excesiva de una articulación sometida a movimientos repetitivos. Antes, según comenta el profesional, estos casos se veían en trabajadores de fábricas en cadena a consecuencia de los movimientos repetitivos, pero nunca en jóvenes.

Aunque el uso excesivo de los móviles no conlleva exclusivamente problemas físicos, cada vez son más los efectos psicológicos y psiquiátricos que se vinculan a la dependencia de los teléfonos y sus aplicaciones. "El WhastApp hoy es tan tremendamente compulsivo; como patología, es la neurosis moderna", valora el psicólogo clínico gallego Anxo Fortes Cadavid. El experto considera que la rapidez tecnológica viaja a un ritmo vertigioso y crea una especie de adeptos. O estás dentro, o eres un outsider. Además, personas con una serie de trastornos obsesivo compulsivos se han amoldado a las nuevas tecnologías, indica Fortes Cadavid. La temporización de la espera es distinta también. En el mundo del WhastApp todo tiene que ser aquí y ahora.

También, compara la ansiedad que antes hacía que a una persona le doliese el estómago o la barriga, y que ahora se manifiesta en el pulgar por haberse desahogado "chateando". La somatización de los problemas es distinta; también los celos de la pareja se vuelcan ahí. Su uso excesivo puede traer consigo situaciones de aislamiento. El profesional gallego señala los malentendidos que se producen por WhatsApp. "Es el precio a pagar por el progreso humano. O estás, o lo apagas".

Vibración "fantasma" 

 La obsesión por recibir mensajes, según un estudio publicado por la Sociedad Británica de Psicología, puede hacer que las personas sientan vibraciones del "smartphone" que en realidad no existen, un fenómeno que ya se conoce como el síndrome de las "vibraciones fantasmas". También hay quienes controlan a sus amigos o pareja por la última hora de conexión al WhatsApp o usuarios que no pueden parar de jugar con sus teléfonos. No en vano, el 55% de los españoles come con el móvil al lado, un tercio lo lleva al baño y sólo un 25% lo apaga cuando mantiene relaciones sexuales.

Fuente:farodevigo.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario