La crisis económica y social en la que se encuentra inmersa España desde hace unos años está afectando a las personas que tienen problemas con el alcohol y las drogas, provocando que estén "más desequilibradas" y tengan un mayor número de recaídas.
Así lo ha asegurado a Europa Press el tesorero de la Socidrogalcohol, asesor de la Federación de Alcohólicos de España y médico de una unidad de consultas aditivas, Francisco Pascual, quien ha recalcado que las situaciones dramáticas de estas personas se han visto agudizadas como consecuencia de la falta de recursos.
Y es que, el trabajo y la economía familiar son aspectos "fundamentales" para todas las personas y, especialmente, para aquellas que tienen o han tenido dificultades con el consumo abusivo de alcohol y de drogas.
Además, este problema, según ha comentado el experto, se está viendo agravado aún más por los recortes que están realizando las administraciones públicas y que provocan que estos colectivos tengan cada vez "menos salidas, menos recursos, menos centros y menos comunidades terapéuticas".
"Los recursos destinados van en decadencia y tenemos a mucha gente en la calle sin poder acceder a ningún tipo de ayudas de reinserción sociolaboral. Esto les incita un poco a la desesperación y supone un factor de riesgo para volver a incidir otra vez en los consumos", ha explicado Pascual, para informar de que ha habido un aumento de la delincuencia, especialmente de robos, de las personas adictas a estas sustancias.
Por tanto, el hecho de no ver una salida económica a la situación personal y familiar es uno de las mayores dificultades que tienen estas personas que en lugar de eludir este consumo lo suelen acentuar como, por ejemplo, en el caso de las personas mayores habituales consumidoras de alcohol --especialmente de más de 40 años-- que siguen ingiriendo esta sustancia aunque de una "peor calidad".
EL CONSUMO DEL ALCOHOL Y LAS DROGAS ENTRE LOS JÓVENES
Ahora bien, los problemas con el alcohol no sólo afectan a los mayores sino que los jóvenes están teniendo cada vez más dificultades con este consumo. En concreto, según un estudio realizado por Proyecto Hombre, el 56,67 por ciento de los adolescentes que acudieron a lo largo del año 2011 a solicitar ayuda reconocieron tener consumos problemáticos con el alcohol.
Además, los responsables de esta asociación han asegurado que este consumo deja de asociarse a jóvenes marginales, con problemas sociales, laborales o familiares, ya que el 75,2 por ciento mantiene una vida activa, de los cuales el 64,2 por ciento son estudiantes.
Asimismo, si se compara con los datos del año 2010, se observa una disminución del porcentaje de jóvenes atendido que están sin ocupación, pasando de representar el 24,8 por ciento a un 19,5 por ciento.
"Mientras que a las personas mayores se ha visto un aumento ligero en sus consumos, los jóvenes siguen teniendo el mismo", ha comentado el miembro de Socidrogalcohol, para avisar de que, otro de los principales problemas que se están observando es el consumo de cocaína y de cannabis.
"Últimamente ha habido una falta de percepción de riesgo con esta sustancia y que no tiene nada que ver con la crisis económica aunque sí con la crisis de valores. En este caso, se ha notado que los adolescentes tienen un consumo más elevado, asociado a un fracaso escolar, síndrome motivacional y alteraciones comportamentales", ha recalcado el experto.
Asimismo, según ha comentado Pascual se ha observado también que en los últimos años ha vuelvo a haber un "despunte" en las personas que consumen heroína aunque, ha apostillado, esta sustancia ya "no se suele inyectar sino fumar".
Por último, el experto ha asegurado que las personas que acuden a solicitar ayuda, por cualquier adición que tengan, lo hacen también durante los meses de verano cuando antes, ha asegurado, estas fechas servían de "paréntesis". "El concepto vacacional en este tema ya no existe", ha concluido.
Fuente:europapress
lunes, 13 de agosto de 2012
Los parados son más propensos a ataques de pánico y agorafobia.
Las personas desempleadas tienen una probabilidad 2,2 veces superior de padecer un ataque de ansiedad o pánico que, en ocasiones, viene acompañado de agorafobia o miedo a los espacios abiertos y públicos, que los que cuentan con un trabajo. Así lo ha afirmado el presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), Antonio Cano.
A pesar de que, en la actualidad «no hay estudios que detecten que la crisis esté generando una determinada patología o si se están incrementando» ha explicado Cano, quien aclara que «existe la evidencia de que, ya antes de la crisis económica, en el año 2004, las personas en situación de desempleo tienen más probabilidades de padecer un ataque de pánico o de caer en una depresión». Otro dato relevante para el presidente de esta Sociedad es que las personas en situación de desempleo tienen «1,6 veces más de posibilidades de consumir sustancias adictivas».
Para Antonio Cano cabe pensar que en estos momentos «puede haber un ligero aumento de los trastornos de ansiedad». El también Catedrático de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid explica que, si bien en estos momentos la prevalencia del trastorno de la ansiedad en España se encuentra en un 6 por ciento y el de las patologías del estado del ánimo en un 4 por ciento, el 30 por ciento de las consultas de la Atención Primaria son por estas dos razones.
El perfil de una persona que acude en la actualidad a una consulta por cuestiones psicológicas es el de una mujer joven, de entre 18 y 46 años, que padece estrés y que tiene un carácter perfeccionista, señala el presidente de la SEAS.
No obstante «para cada trastorno hay un perfil individual», aclara Cano, quien señala, por ejemplo, que «el hecho de ser mujer supone el doble de probabilidades de padecer ansiedad o depresión».
Otros factores importantes son el tabaquismo, ya que el hecho de fumar hace que la persona tenga 4 veces más probabilidades de padecer ataques de pánico. En general, las personas que cuentan con una personalidad obsesiva, que piensa repetitivamente los problemas «y que vienen a magnificarlos» también tienen más riesgo de desarrollar alguna patología psicológica.
Los primeros síntomas que experimenta una persona con ansiedad son «un desbordamiento, un sentimiento de que no se puede atender las demandas», explica Cano. «Estamos tan nerviosos pensando en que nos va a pasar algo y, si uno se asusta, se multiplica las sensaciones y se entra en un circulo vicioso» precisa.
Ante tales síntomas, este psicólogo aconseja recabar «buena información y acudir a una consulta profesional». Durante las consultas, el paciente desarrollará habilidades de reinterpretación de la realidad para aprender afrontar las situaciones más adversas.
Fuente:psiquiatria.com
A pesar de que, en la actualidad «no hay estudios que detecten que la crisis esté generando una determinada patología o si se están incrementando» ha explicado Cano, quien aclara que «existe la evidencia de que, ya antes de la crisis económica, en el año 2004, las personas en situación de desempleo tienen más probabilidades de padecer un ataque de pánico o de caer en una depresión». Otro dato relevante para el presidente de esta Sociedad es que las personas en situación de desempleo tienen «1,6 veces más de posibilidades de consumir sustancias adictivas».
Para Antonio Cano cabe pensar que en estos momentos «puede haber un ligero aumento de los trastornos de ansiedad». El también Catedrático de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid explica que, si bien en estos momentos la prevalencia del trastorno de la ansiedad en España se encuentra en un 6 por ciento y el de las patologías del estado del ánimo en un 4 por ciento, el 30 por ciento de las consultas de la Atención Primaria son por estas dos razones.
El perfil de una persona que acude en la actualidad a una consulta por cuestiones psicológicas es el de una mujer joven, de entre 18 y 46 años, que padece estrés y que tiene un carácter perfeccionista, señala el presidente de la SEAS.
No obstante «para cada trastorno hay un perfil individual», aclara Cano, quien señala, por ejemplo, que «el hecho de ser mujer supone el doble de probabilidades de padecer ansiedad o depresión».
Otros factores importantes son el tabaquismo, ya que el hecho de fumar hace que la persona tenga 4 veces más probabilidades de padecer ataques de pánico. En general, las personas que cuentan con una personalidad obsesiva, que piensa repetitivamente los problemas «y que vienen a magnificarlos» también tienen más riesgo de desarrollar alguna patología psicológica.
Los primeros síntomas que experimenta una persona con ansiedad son «un desbordamiento, un sentimiento de que no se puede atender las demandas», explica Cano. «Estamos tan nerviosos pensando en que nos va a pasar algo y, si uno se asusta, se multiplica las sensaciones y se entra en un circulo vicioso» precisa.
Ante tales síntomas, este psicólogo aconseja recabar «buena información y acudir a una consulta profesional». Durante las consultas, el paciente desarrollará habilidades de reinterpretación de la realidad para aprender afrontar las situaciones más adversas.
Fuente:psiquiatria.com
martes, 7 de agosto de 2012
Adicción sexual: una enfermedad en auge
¿Realidad o mito? ¿Problema o excusa? Más bien lo primero: la adicción al sexo es desde febrero de 2010 una enfermedad reconocida por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM 5). La publicación referente de la psiquiatría mundial la definió clínicamente como un trastorno de la hipersexualidad. Algunos famosos como Michael Douglas o Cameron Díaz han reconocido padecerla. ¿Y tú? ¿Conoces cómo indentificarla?
Un 6% de la población mundial la sufre, y un 2% de ella son mujeres. Ciudadanos que a veces se avergüenzan por su búsqueda constante del sexo y las conductas un tanto inusuales que de ella se derivan. Luis Rojas Marcos, reconocía al diario El Mundo que estamos hablando de "un trastorno obsesivo compulsivo. Quienes lo padecen no pueden controlar sus pensamientos ni sus actos repetitivos", añadía. El prestigioso psicólogo español iba más allá en su definición: "Cualquier tipo de obsesión que interfiera en la capacidad de la persona para llevar una vida normal, que le perjudique en sus relaciones personales y laborales, es una patología. En este caso la obsesión se canaliza a través del sexo de forma tan intensa que el propio afectado es consciente de que tiene un problema". Más claro, el agua.
El doctor norteamericano Patrick Carnes es un reputado especialista en la adicción al sexo y propietario de la clínica Pine Grove Behavioural Centre de Misisipí (EEUU), en la que Tiger Woods se estuvo sometiendo a terapia. Carnes siempre se mostró partícipe de considerarlo como un problema. A su juicio, "al igual que un alcohólico es incapaz de dejar de beber, estas personas son incapaces de parar su comportamiento sexual autodestructivo". Y añade: "Los sexoadictos pueden provenir de todas las clases sociales. Afecta tanto a políticos y empresarios como a los trabajadores de una fábrica. Esta adicción interfiere en la vida normal y perjudica las relaciones personales y laborales", concluye.
Por sus deseos les reconocerás
La característica común más definitiva que presentan todos los adictos al sexo es su permanente necesidad de satisfacer sus deseos. No importan los remordimientos que vengan después. Y si no encuentran acompañante para completarlas recurren a la masturbación (en ocasiones compulsiva) o al consumo de pornografía en todos sus formatos (revistas, Internet, películas...).
Hay más: los sexoadictos tienden a la promiscuidad y demuestran su afición al 'aquí te pillo aquí te mato'. Bien vale para ello encuentros casuales o profesionales del sexo.
Practicar su adicción sin protección es también bastante habitual y recurrir a comportamientos como el exhibicionismo, el voyeurismo o el sadomasoquismo cabe dentro de su definición. También se han dado casos, muy pocos eso sí, de adictos que han dado rienda suelta a su descontrol convirtiéndose en violadores, ya sea en una o varias veces.
Por descontado, si la adicción no es tratada y sanada, la vida social del enfermo se desmorona por los cuatro costados. Divorcio, pérdida de la custodia de los hijos, despido del trabajo, inexistencia de un círculo de amigos, aislamiento social... Las consecuencias son nefastas.
El diagnóstico
El SAST (Test de la Adicción Sexual) es una de las pruebas referencia que históricamente se ha venido utilizando para su detección desde que fue confeccionada en Cannes en 1989 por un conjunto de hospitales, programas de tratamientos clínicos privados y comunidades de adictos. Se trata de una serie de preguntas que provee un perfil de respuestas que ayuda a profesionales a discriminar entre comportamientos adictivos y no adictivos. Para completar este test se les pide a los pacientes que las contesten poniendo un sí o un no en la columna correspondiente. Te las referimos:
1. ¿Sufrió abusos de niño o adolescente?
2. ¿Se suscribió o compró regularmente revistas sexualmente explícitas como 'Playboy' o 'Penthouse'? 3. ¿Siente que su comportamiento sexual no es normal?
4. ¿Se siente a menudo preocupado por sus pensamientos sexuales?
5. ¿Tuvieron sus padres problemas con su propio comportamiento sexual?
6. ¿Alguna vez su esposo/a, parejas u otras personas íntimas se preocuparon o se quejaron por su comportamiento sexual?
7. ¿Tiene problemas para detener su comportamiento sexual cuando considera que es inapropiado?
8. ¿Alguna vez se siente mal por su comportamiento sexual?
9. ¿Alguna vez su comportamiento sexual le ha creado problemas a usted. o su familia?
10. ¿Alguna vez buscó ayuda por comportamientos sexuales que no le gustaron?
11. ¿Alguna vez le preocupó que alguien pudiese descubrir su comportamiento sexual?
12. ¿Hirió emocionalmente a alguien a causa de su comportamiento sexual?
13. ¿Están algunas de sus actividades sexuales en contra de la ley?
14. ¿Se ha hecho promesas a usted mismo de abandonar algún aspecto de su comportamiento sexual? 15. ¿Hizo esfuerzos por eliminar algún tipo de actividad sexual y fracasó?
16. ¿Esconde algo de su comportamiento sexual a otros?
17. ¿Intentó detener algún comportamiento sexual?
18. ¿Alguna vez se sintió degradado por su comportamiento sexual?
19. ¿Ha sido el sexo un escape de sus problemas?
20. ¿Se siente deprimido después de tener relaciones sexuales?
21. ¿Ha sentido la necesidad de discontinuar una cierta forma de actividad sexual?
22. ¿Ha interferido su actividad sexual con su vida familiar?
23. ¿Ha tenido encuentros sexuales con menores?
24. ¿Se siente controlado por su deseo sexual?
25. ¿Pensó alguna vez que su deseo sexual es más fuerte que usted mismo?
El tratamiento
El primer paso hacia la cura consiste en adquirir consciencia de que el problema es real y afecta de forma decisiva en la actividad diaria. Y, como sucede en el caso de cualquier adicción, dejarse guiar por el entorno familiar, social y la mano de los profesionales es básico y primordial.
En Estados Unidos, donde la adicción al sexo se ha convertido en un elemento más del paisaje social, abundan los centros privados y carísimos que acogen año sí, otro también, a multitud de famosos afectados y que, sobre todo, pueden permitirse el gasto. Existen también las asociaciones que ofrecen su ayuda sin ánimo de lucro, como Sexólicos o Anónimos o Sexoadictos Anónimos (su homóloga en EEUU)
El inicio del tratamiento pasa por la terapia cognitiva conductual, tanto individual como en grupo. De esta forma, se busca controlar los impulsos del paciente, mediante el consejo sexológico y el suministro de fármacos, ya sean parches antitestosterona o pastillas anti-ansiedad. La meta terapéutica incluye abstinencia de conductas compulsivas; evitar recaídas y el desarrollo de conductas adaptativas dirigidas a la salud individual y familiar.
Fuente:ideal.es
Un 6% de la población mundial la sufre, y un 2% de ella son mujeres. Ciudadanos que a veces se avergüenzan por su búsqueda constante del sexo y las conductas un tanto inusuales que de ella se derivan. Luis Rojas Marcos, reconocía al diario El Mundo que estamos hablando de "un trastorno obsesivo compulsivo. Quienes lo padecen no pueden controlar sus pensamientos ni sus actos repetitivos", añadía. El prestigioso psicólogo español iba más allá en su definición: "Cualquier tipo de obsesión que interfiera en la capacidad de la persona para llevar una vida normal, que le perjudique en sus relaciones personales y laborales, es una patología. En este caso la obsesión se canaliza a través del sexo de forma tan intensa que el propio afectado es consciente de que tiene un problema". Más claro, el agua.
El doctor norteamericano Patrick Carnes es un reputado especialista en la adicción al sexo y propietario de la clínica Pine Grove Behavioural Centre de Misisipí (EEUU), en la que Tiger Woods se estuvo sometiendo a terapia. Carnes siempre se mostró partícipe de considerarlo como un problema. A su juicio, "al igual que un alcohólico es incapaz de dejar de beber, estas personas son incapaces de parar su comportamiento sexual autodestructivo". Y añade: "Los sexoadictos pueden provenir de todas las clases sociales. Afecta tanto a políticos y empresarios como a los trabajadores de una fábrica. Esta adicción interfiere en la vida normal y perjudica las relaciones personales y laborales", concluye.
Por sus deseos les reconocerás
La característica común más definitiva que presentan todos los adictos al sexo es su permanente necesidad de satisfacer sus deseos. No importan los remordimientos que vengan después. Y si no encuentran acompañante para completarlas recurren a la masturbación (en ocasiones compulsiva) o al consumo de pornografía en todos sus formatos (revistas, Internet, películas...).
Hay más: los sexoadictos tienden a la promiscuidad y demuestran su afición al 'aquí te pillo aquí te mato'. Bien vale para ello encuentros casuales o profesionales del sexo.
Practicar su adicción sin protección es también bastante habitual y recurrir a comportamientos como el exhibicionismo, el voyeurismo o el sadomasoquismo cabe dentro de su definición. También se han dado casos, muy pocos eso sí, de adictos que han dado rienda suelta a su descontrol convirtiéndose en violadores, ya sea en una o varias veces.
Por descontado, si la adicción no es tratada y sanada, la vida social del enfermo se desmorona por los cuatro costados. Divorcio, pérdida de la custodia de los hijos, despido del trabajo, inexistencia de un círculo de amigos, aislamiento social... Las consecuencias son nefastas.
El diagnóstico
El SAST (Test de la Adicción Sexual) es una de las pruebas referencia que históricamente se ha venido utilizando para su detección desde que fue confeccionada en Cannes en 1989 por un conjunto de hospitales, programas de tratamientos clínicos privados y comunidades de adictos. Se trata de una serie de preguntas que provee un perfil de respuestas que ayuda a profesionales a discriminar entre comportamientos adictivos y no adictivos. Para completar este test se les pide a los pacientes que las contesten poniendo un sí o un no en la columna correspondiente. Te las referimos:
1. ¿Sufrió abusos de niño o adolescente?
2. ¿Se suscribió o compró regularmente revistas sexualmente explícitas como 'Playboy' o 'Penthouse'? 3. ¿Siente que su comportamiento sexual no es normal?
4. ¿Se siente a menudo preocupado por sus pensamientos sexuales?
5. ¿Tuvieron sus padres problemas con su propio comportamiento sexual?
6. ¿Alguna vez su esposo/a, parejas u otras personas íntimas se preocuparon o se quejaron por su comportamiento sexual?
7. ¿Tiene problemas para detener su comportamiento sexual cuando considera que es inapropiado?
8. ¿Alguna vez se siente mal por su comportamiento sexual?
9. ¿Alguna vez su comportamiento sexual le ha creado problemas a usted. o su familia?
10. ¿Alguna vez buscó ayuda por comportamientos sexuales que no le gustaron?
11. ¿Alguna vez le preocupó que alguien pudiese descubrir su comportamiento sexual?
12. ¿Hirió emocionalmente a alguien a causa de su comportamiento sexual?
13. ¿Están algunas de sus actividades sexuales en contra de la ley?
14. ¿Se ha hecho promesas a usted mismo de abandonar algún aspecto de su comportamiento sexual? 15. ¿Hizo esfuerzos por eliminar algún tipo de actividad sexual y fracasó?
16. ¿Esconde algo de su comportamiento sexual a otros?
17. ¿Intentó detener algún comportamiento sexual?
18. ¿Alguna vez se sintió degradado por su comportamiento sexual?
19. ¿Ha sido el sexo un escape de sus problemas?
20. ¿Se siente deprimido después de tener relaciones sexuales?
21. ¿Ha sentido la necesidad de discontinuar una cierta forma de actividad sexual?
22. ¿Ha interferido su actividad sexual con su vida familiar?
23. ¿Ha tenido encuentros sexuales con menores?
24. ¿Se siente controlado por su deseo sexual?
25. ¿Pensó alguna vez que su deseo sexual es más fuerte que usted mismo?
El tratamiento
El primer paso hacia la cura consiste en adquirir consciencia de que el problema es real y afecta de forma decisiva en la actividad diaria. Y, como sucede en el caso de cualquier adicción, dejarse guiar por el entorno familiar, social y la mano de los profesionales es básico y primordial.
En Estados Unidos, donde la adicción al sexo se ha convertido en un elemento más del paisaje social, abundan los centros privados y carísimos que acogen año sí, otro también, a multitud de famosos afectados y que, sobre todo, pueden permitirse el gasto. Existen también las asociaciones que ofrecen su ayuda sin ánimo de lucro, como Sexólicos o Anónimos o Sexoadictos Anónimos (su homóloga en EEUU)
El inicio del tratamiento pasa por la terapia cognitiva conductual, tanto individual como en grupo. De esta forma, se busca controlar los impulsos del paciente, mediante el consejo sexológico y el suministro de fármacos, ya sean parches antitestosterona o pastillas anti-ansiedad. La meta terapéutica incluye abstinencia de conductas compulsivas; evitar recaídas y el desarrollo de conductas adaptativas dirigidas a la salud individual y familiar.
Fuente:ideal.es
viernes, 27 de julio de 2012
Sexting, la imagen se vuelve contra ti
Con apenas 12 años Beatriz (nombre ficticio) se refugió en las redes sociales. La situación en su casa no era muy buena y los problemas económicos complicaban la convivencia. Ella disfrutaba "creando" nuevas amistades, con las que compartía pensamiento, preocupaciones y risas. "Pasaba largas horas frente al ordenador chateando con unos y otros. En uno de ellos encontré a una supuesta chica con la que hablé bastante hasta que le di mi e-mail. Ella me dijo que me iba a hacer un casting para una serie de televisión que me gustaba mucho y me lo creí", recuerda. "Entonces me pidió que me mostrara delante de la webcam... Y lo hice. Al principio estaba con ropa y luego, me pidió que me fuera desnudando hasta que le mostré el pecho casi sin darme cuenta... Me negué cuando me pidió más".
Esta negativa no gustó a la receptora, que comenzó a amenazarla: "Me dijo que repartiría fotos y vídeos míos por toda la red si me negaba a mostrarle todo el cuerpo desnudo, y que iría a por mi familia. Al final, cedí a sus chantajes por miedo. Hasta que un día decidí borrar el Messenger y dejar de lado el ordenador". De eso hace ya cuatro años.
Beatriz recuerda los meses posteriores con mucho miedo: "Pensé que tenía un vídeo mío y que lo iba a poner en internet. Aquello me afectó en mis relaciones sociales, soy muchísimo más desconfiada con quien no conozco". Con el tiempo, volvió a utilizar internet y también las redes sociales, "pero jamás cuelgo fotos mías ni tampoco doy mucha información. Me siento segura desde un anonimato parcial".
Con apenas 12 años, Beatriz aprendió en sus propias carnes qué es el sexting, palabra que define el envío de imágenes de contenido sexual producido por el remitente a través de un mensaje de móvil o de los chats. "El problema es que los adolescentes no ven nada malo en ello y, sin embargo, puede tener consecuencias muy serias", explica el director de PantallasAmigas, iniciativa para la promoción del uso seguro de las nuevas tecnologías.
Pero ¿qué hay de malo en ponerse sugerente frente a la cámara del móvil o ligera de ropa y enviar esas imágenes al chico que le gusta? Es un regalo, para que el receptor vea la suerte que tiene de estar con la muchacha en cuestión..., o sencillamente porque está de moda enviar fotos de esa guisa... Las modas son así y los juegos eróticos han existido siempre. Lo que cambia ahora es el riesgo de difusión masiva e incontrolada de esas imágenes con las nuevas tecnologías.
No es infrecuente que ese joven quiera pavonearse y enseñe las imágenes de la joven a sus amigos, o incluso las suba a internet, a algunas de las redes sociales. O que, semanas después, ya despechado, las envíe a los compañeros de clase para molestar a la exnovia. Y que alguno de ellos decida colgarlas en la red social y de ahí pasa a los amigos, y de estos a los otros amigos, y de estos... ¿Dónde puede terminar esa imagen? "Las hemos encontrado en ordenadores de pederastas, o en el portátil de un vecino que empieza a pedirle dinero a cambio de no decírselo a sus padres (sextorsión)", señalan fuentes policiales.
El sexting es un problema "serio y difícil de combatir porque los jóvenes no son conscientes hasta que sufren las consecuencias", señala Araiz Zalduegui, educadora de la organización PantallasAmigas, quien insiste en su extensión "no generalizada, aunque sí importante".
Muchos estudios corroboran la práctica de sexting entre menores. El último, el del Child Exploitation and Online Protection Centre (CEOP), del Reino Unido, señala que el 40% de las chicas de 14 y 15 años no ven ningún problema en hacerse una foto en topless, mientras que un 16,7% no considera inapropiado retratarse desnuda por completo. Otros datos de este informe revelan que el 38% de los chicos de entre 11 y 17 años han recibido mensajes de móvil o un correo electrónico con contenido sexual explícito y el 70% conocía al remitente.
La amplia investigación Kids Online, promovida por la Comisión Europea dentro de su programa Internet más seguro, apunta que uno de cada diez menores de entre 12 y 16 años afirma haber recibido mensajes de carácter sexual. En este informe se señala también que el 7% de los menores españoles de entre 11 y 16 años (la mitad que en el conjunto en Europa) afirma haber recibido o visto mensajes de tipo sexual en los últimos doce meses. La edad es un factor muy importante, pues se observa un notable aumento a medida que los menores crecen: 3% entre 11 y 12 años y cerca del 10% entre 15 y 16.
El problema, insiste Zalduegui, es que los menores -e incluso "muchos adultos"- no son conscientes de lo que supone no controlar la difusión de la imagen, su destino y las consecuencias. "Cuando una jovencita se hace una foto y la envía, pierde el control sobre ella. Cree que una imagen en un móvil está segura, que ese es su entorno y de ahí no se mueve. Ni se le ocurre pensar, por ejemplo, que si le roban el móvil esa imagen puede ser utilizada por un extraño o que si la ha enviado a un amigo, este se la puede enviar a otro, y este a otro..., sin que el propietario de la imagen lo sepa".
"Existe además la confianza en el receptor. Y, sin embargo, este puede actuar por venganza, por chantaje o, sencillamente, por gastar una broma. No es que haya que ser desconfiado, es que en la red uno pierde el control de su imagen", reitera Zalduegui, quien recorre los institutos explicando a los chavales las consecuencias de colgar fotos. "Les explico que cuando recibes un mensaje con una foto y lo reenvías sin permiso, estás cometiendo un delito, máxime si la protagonista de la foto es menor".
Fuente:lavanguarida.com
Esta negativa no gustó a la receptora, que comenzó a amenazarla: "Me dijo que repartiría fotos y vídeos míos por toda la red si me negaba a mostrarle todo el cuerpo desnudo, y que iría a por mi familia. Al final, cedí a sus chantajes por miedo. Hasta que un día decidí borrar el Messenger y dejar de lado el ordenador". De eso hace ya cuatro años.
Beatriz recuerda los meses posteriores con mucho miedo: "Pensé que tenía un vídeo mío y que lo iba a poner en internet. Aquello me afectó en mis relaciones sociales, soy muchísimo más desconfiada con quien no conozco". Con el tiempo, volvió a utilizar internet y también las redes sociales, "pero jamás cuelgo fotos mías ni tampoco doy mucha información. Me siento segura desde un anonimato parcial".
Con apenas 12 años, Beatriz aprendió en sus propias carnes qué es el sexting, palabra que define el envío de imágenes de contenido sexual producido por el remitente a través de un mensaje de móvil o de los chats. "El problema es que los adolescentes no ven nada malo en ello y, sin embargo, puede tener consecuencias muy serias", explica el director de PantallasAmigas, iniciativa para la promoción del uso seguro de las nuevas tecnologías.
Pero ¿qué hay de malo en ponerse sugerente frente a la cámara del móvil o ligera de ropa y enviar esas imágenes al chico que le gusta? Es un regalo, para que el receptor vea la suerte que tiene de estar con la muchacha en cuestión..., o sencillamente porque está de moda enviar fotos de esa guisa... Las modas son así y los juegos eróticos han existido siempre. Lo que cambia ahora es el riesgo de difusión masiva e incontrolada de esas imágenes con las nuevas tecnologías.
No es infrecuente que ese joven quiera pavonearse y enseñe las imágenes de la joven a sus amigos, o incluso las suba a internet, a algunas de las redes sociales. O que, semanas después, ya despechado, las envíe a los compañeros de clase para molestar a la exnovia. Y que alguno de ellos decida colgarlas en la red social y de ahí pasa a los amigos, y de estos a los otros amigos, y de estos... ¿Dónde puede terminar esa imagen? "Las hemos encontrado en ordenadores de pederastas, o en el portátil de un vecino que empieza a pedirle dinero a cambio de no decírselo a sus padres (sextorsión)", señalan fuentes policiales.
El sexting es un problema "serio y difícil de combatir porque los jóvenes no son conscientes hasta que sufren las consecuencias", señala Araiz Zalduegui, educadora de la organización PantallasAmigas, quien insiste en su extensión "no generalizada, aunque sí importante".
Muchos estudios corroboran la práctica de sexting entre menores. El último, el del Child Exploitation and Online Protection Centre (CEOP), del Reino Unido, señala que el 40% de las chicas de 14 y 15 años no ven ningún problema en hacerse una foto en topless, mientras que un 16,7% no considera inapropiado retratarse desnuda por completo. Otros datos de este informe revelan que el 38% de los chicos de entre 11 y 17 años han recibido mensajes de móvil o un correo electrónico con contenido sexual explícito y el 70% conocía al remitente.
La amplia investigación Kids Online, promovida por la Comisión Europea dentro de su programa Internet más seguro, apunta que uno de cada diez menores de entre 12 y 16 años afirma haber recibido mensajes de carácter sexual. En este informe se señala también que el 7% de los menores españoles de entre 11 y 16 años (la mitad que en el conjunto en Europa) afirma haber recibido o visto mensajes de tipo sexual en los últimos doce meses. La edad es un factor muy importante, pues se observa un notable aumento a medida que los menores crecen: 3% entre 11 y 12 años y cerca del 10% entre 15 y 16.
El problema, insiste Zalduegui, es que los menores -e incluso "muchos adultos"- no son conscientes de lo que supone no controlar la difusión de la imagen, su destino y las consecuencias. "Cuando una jovencita se hace una foto y la envía, pierde el control sobre ella. Cree que una imagen en un móvil está segura, que ese es su entorno y de ahí no se mueve. Ni se le ocurre pensar, por ejemplo, que si le roban el móvil esa imagen puede ser utilizada por un extraño o que si la ha enviado a un amigo, este se la puede enviar a otro, y este a otro..., sin que el propietario de la imagen lo sepa".
"Existe además la confianza en el receptor. Y, sin embargo, este puede actuar por venganza, por chantaje o, sencillamente, por gastar una broma. No es que haya que ser desconfiado, es que en la red uno pierde el control de su imagen", reitera Zalduegui, quien recorre los institutos explicando a los chavales las consecuencias de colgar fotos. "Les explico que cuando recibes un mensaje con una foto y lo reenvías sin permiso, estás cometiendo un delito, máxime si la protagonista de la foto es menor".
Fuente:lavanguarida.com
Experto advierte de que los trastornos mentales y las adiciones suelen ir emparejados
El presidente de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), Nestor Szerman, ha advertido de que no es excepcional, sino que es "normal", que los pacientes con trastornos mentales presenten algún tipo de adicción por lo que, ha apostillado, es necesario pensar que hay una "patología dual" en cualquier persona que demanda atención por una adicción o diagnóstico psiquiátrico.
Y es que, los expertos estiman que siete de cada diez pacientes que consultan por un trastorno derivado del consumo de sustancias presenta otra afección psicopatológica y la mayoría de los estudios epidemiológicos muestran que los trastornos mentales, que pueden ser subclínicos, preceden normalmente a las consultas adictivas.
Actualmente, el abordaje de los trastornos mentales y las adicciones se hace de manera independiente por lo que, a juicio de Szerman, sería necesario "repensar" la patología dual y comprender las adicciones desde un nuevo paradigma científico, centrado en el individuo y no en las sustancias.
En esta misma línea, los médicos han observado un aumento constante de la demanda asistencial de este colectivo y de sus familiares, aunque todavía existen muchos pacientes no diagnosticados y que, por tanto, no están recibiendo tratamiento. "Tratar la patología dual es, en primer lugar, ser conscientes de su existencia, y lamentablemente esto no es generalizado", ha recalcado este experto.
Asimismo, y a pesar de la idoneidad de los tratamientos utilizados, existen algunas dificultades asociadas a la amplia heterogeneidad de los pacientes en cuanto al diagnóstico, la falta de formación de los profesionales entrenados en esta patología, así como los elevados costes terapéuticos y los escasos dispositivos específicos para su tratamiento.
Por este motivo, la SEPD ha reclamado la integración de la red de Salud Mental y la de Adicciones en el Sistema Nacional de Salud y la incorporación del tratamiento de los pacientes con patología dual en las unidades de desintoxicación.
"El desafío asistencial de los sistemas sanitarios viene motivado por la existencia de dos redes clínicas de tratamiento: la de drogas y la de salud mental, y un único enfermo con patología dual.
Estas acciones no suponen un aumento de los recursos destinados ni de los costes asociados, si no una transformación de los ya existentes y dotarlos de mayor eficacia. Algo que sin duda, supondría un ahorro", ha explicado el presidente de la SEPD.
Fuente: europapress.es
Y es que, los expertos estiman que siete de cada diez pacientes que consultan por un trastorno derivado del consumo de sustancias presenta otra afección psicopatológica y la mayoría de los estudios epidemiológicos muestran que los trastornos mentales, que pueden ser subclínicos, preceden normalmente a las consultas adictivas.
Actualmente, el abordaje de los trastornos mentales y las adicciones se hace de manera independiente por lo que, a juicio de Szerman, sería necesario "repensar" la patología dual y comprender las adicciones desde un nuevo paradigma científico, centrado en el individuo y no en las sustancias.
En esta misma línea, los médicos han observado un aumento constante de la demanda asistencial de este colectivo y de sus familiares, aunque todavía existen muchos pacientes no diagnosticados y que, por tanto, no están recibiendo tratamiento. "Tratar la patología dual es, en primer lugar, ser conscientes de su existencia, y lamentablemente esto no es generalizado", ha recalcado este experto.
Asimismo, y a pesar de la idoneidad de los tratamientos utilizados, existen algunas dificultades asociadas a la amplia heterogeneidad de los pacientes en cuanto al diagnóstico, la falta de formación de los profesionales entrenados en esta patología, así como los elevados costes terapéuticos y los escasos dispositivos específicos para su tratamiento.
Por este motivo, la SEPD ha reclamado la integración de la red de Salud Mental y la de Adicciones en el Sistema Nacional de Salud y la incorporación del tratamiento de los pacientes con patología dual en las unidades de desintoxicación.
"El desafío asistencial de los sistemas sanitarios viene motivado por la existencia de dos redes clínicas de tratamiento: la de drogas y la de salud mental, y un único enfermo con patología dual.
Estas acciones no suponen un aumento de los recursos destinados ni de los costes asociados, si no una transformación de los ya existentes y dotarlos de mayor eficacia. Algo que sin duda, supondría un ahorro", ha explicado el presidente de la SEPD.
Fuente: europapress.es
Gordura: ¿Lo suyo es apetito o adicción a la comida?
Experto explica cuándo el placer por la comida pasa la delgada línea y se convierte en una adicción.
El doctor en psicología Efrén Martínez, una de las personas hispanoparlantes con mayor prestigio en tratamiento de adicciones y autor de doce libros sobre el tema, explica a los lectores de El País cuándo el placer por la comida pasa la delgada línea y se convierte en una adicción.
Para el experto, que fundó dos clínicas especializadas en adicciones en Colombia y que acaba de publicar el libro ‘¿Por qué estar mal si se puede estar bien?’, lo primero que hay que diferenciar es el trastorno alimenticio de la adicción a la comida. “En el primero, el trastorno alimenticio (bulimia, anorexia), hay una preocupación excesiva por la figura, por el cuerpo, por el peso.
Mientras que para el adicto a la comida no importa el cuerpo tanto como el deseo de saciarse de aquello que siente que lo satisface”, dice Martínez. Por su etimología, la palabra adicto viene del latín ‘addictus’, que quiere decir “adjudicado” y hace referencia a los esclavos subastados después de una guerra en los tiempos del Imperio Romano. Por eso Martínez dice: “Si algo controla tu vida es adicción; si te esclaviza, es adicción”.
Ahora bien, las adicciones tienen disparadores diferentes: según Martínez, el estrés y la ansiedad disparan el consumo en los adictos al alcohol; el aburrimiento, a los adictos a las compras; mientras que la cocaína les proporciona a los adictos 35 minutos de experiencias de grandeza y euforia. “Cada caso es distinto, por eso hay que ir a las raíces a través de una terapia bien dirigida”, dice, y aclara que no existen adicciones saludables, “ni siquiera la adicción al trabajo, al ejercicio o a los libros, porque si eres adicto a los libros entonces querrías leer mientras manejas, te estrellarías y morirías.
Lo que hay que buscar es buenas pasiones que nos atraigan, pero sin empujarnos como lo hacen las adicciones”. Recomienda también, para casos de ansiedad que terminen en atracones de comida, iniciarse en la práctica del yoga (que aparte enseña hábitos saludables de alimentación) y buscar en la espiritualidad herramientas que enriquezcan la gama de recursos emocionales de las cuales asirse para no naufragar en casos de depresión o crisis existencial.
Lo ideal para el manejo integral de la obesidad es complementar todas las intervenciones médicas y quirúrgicas, con un acompañamiento desde el punto de vista psicológico. No somos solo cuerpo o solo mente, sino un complejo equilibrio al que hay que retornar.
Los mitos de la gordura A propósito de la columna de Alejandra Azcárate, donde hace afirmaciones temerarias sobre la gordura, consultamos con Ruby Castellanos, nutricionista de la Secretaría de Salud del Municipio. Ella responde desde el punto de vista científico, las primeras cuatro preguntas. La última la resuelve la psicóloga Vilma Rengifo, del CMI. “Su gordura no es cuestión de tiroides sino de mueloides”. ¿La tiroides ‘hace’ gordo a alguien? Las alteraciones de tiroides sí inciden en el peso. El hipotiroidismo hace el metabolismo más lento y predispone el organismo a la obesidad y/o al sobrepeso. “Es mejor ser flaca que gorda”. ¿Existe alguna desventaja en la baja de peso o en una talla demasiado baja?
Se busca que cada organismo tenga los índices de masa muscular, grasa y peso adecuados a su necesidad, pero no todas las personas tienen que pesar y medir igual. “Dejen de pensar que son de huesos grandes, que retienen líquido...”. ¿La contextura ósea es distinta? Hay personas de huesos delgados y personas de huesos anchos, la genética sí tiene una composición de talla y peso, esa es la diversidad de la naturaleza. “Una bandeja paisa al desayuno no es una posibilidad absurda... sino una realidad semanal”.
Hay platos de nuestra cultura sobrecargados de calorías y grasas, pero no es cuestión de satanizarlos sino de organizar una dieta balanceada y sin excesos. “Las gordas tienen una vida sexual envidiable porque se entregan al hacer el amor, podría ser su última vez”. La sexualidad en casos de obesidad no debe tratarse a la ligera porque, para algunas mujeres, es un factor adicional generador de estrés y de aislamiento emocional.
Fuente:elpais.com
El doctor en psicología Efrén Martínez, una de las personas hispanoparlantes con mayor prestigio en tratamiento de adicciones y autor de doce libros sobre el tema, explica a los lectores de El País cuándo el placer por la comida pasa la delgada línea y se convierte en una adicción.
Para el experto, que fundó dos clínicas especializadas en adicciones en Colombia y que acaba de publicar el libro ‘¿Por qué estar mal si se puede estar bien?’, lo primero que hay que diferenciar es el trastorno alimenticio de la adicción a la comida. “En el primero, el trastorno alimenticio (bulimia, anorexia), hay una preocupación excesiva por la figura, por el cuerpo, por el peso.
Mientras que para el adicto a la comida no importa el cuerpo tanto como el deseo de saciarse de aquello que siente que lo satisface”, dice Martínez. Por su etimología, la palabra adicto viene del latín ‘addictus’, que quiere decir “adjudicado” y hace referencia a los esclavos subastados después de una guerra en los tiempos del Imperio Romano. Por eso Martínez dice: “Si algo controla tu vida es adicción; si te esclaviza, es adicción”.
Ahora bien, las adicciones tienen disparadores diferentes: según Martínez, el estrés y la ansiedad disparan el consumo en los adictos al alcohol; el aburrimiento, a los adictos a las compras; mientras que la cocaína les proporciona a los adictos 35 minutos de experiencias de grandeza y euforia. “Cada caso es distinto, por eso hay que ir a las raíces a través de una terapia bien dirigida”, dice, y aclara que no existen adicciones saludables, “ni siquiera la adicción al trabajo, al ejercicio o a los libros, porque si eres adicto a los libros entonces querrías leer mientras manejas, te estrellarías y morirías.
Lo que hay que buscar es buenas pasiones que nos atraigan, pero sin empujarnos como lo hacen las adicciones”. Recomienda también, para casos de ansiedad que terminen en atracones de comida, iniciarse en la práctica del yoga (que aparte enseña hábitos saludables de alimentación) y buscar en la espiritualidad herramientas que enriquezcan la gama de recursos emocionales de las cuales asirse para no naufragar en casos de depresión o crisis existencial.
Lo ideal para el manejo integral de la obesidad es complementar todas las intervenciones médicas y quirúrgicas, con un acompañamiento desde el punto de vista psicológico. No somos solo cuerpo o solo mente, sino un complejo equilibrio al que hay que retornar.
Los mitos de la gordura A propósito de la columna de Alejandra Azcárate, donde hace afirmaciones temerarias sobre la gordura, consultamos con Ruby Castellanos, nutricionista de la Secretaría de Salud del Municipio. Ella responde desde el punto de vista científico, las primeras cuatro preguntas. La última la resuelve la psicóloga Vilma Rengifo, del CMI. “Su gordura no es cuestión de tiroides sino de mueloides”. ¿La tiroides ‘hace’ gordo a alguien? Las alteraciones de tiroides sí inciden en el peso. El hipotiroidismo hace el metabolismo más lento y predispone el organismo a la obesidad y/o al sobrepeso. “Es mejor ser flaca que gorda”. ¿Existe alguna desventaja en la baja de peso o en una talla demasiado baja?
Se busca que cada organismo tenga los índices de masa muscular, grasa y peso adecuados a su necesidad, pero no todas las personas tienen que pesar y medir igual. “Dejen de pensar que son de huesos grandes, que retienen líquido...”. ¿La contextura ósea es distinta? Hay personas de huesos delgados y personas de huesos anchos, la genética sí tiene una composición de talla y peso, esa es la diversidad de la naturaleza. “Una bandeja paisa al desayuno no es una posibilidad absurda... sino una realidad semanal”.
Hay platos de nuestra cultura sobrecargados de calorías y grasas, pero no es cuestión de satanizarlos sino de organizar una dieta balanceada y sin excesos. “Las gordas tienen una vida sexual envidiable porque se entregan al hacer el amor, podría ser su última vez”. La sexualidad en casos de obesidad no debe tratarse a la ligera porque, para algunas mujeres, es un factor adicional generador de estrés y de aislamiento emocional.
Fuente:elpais.com
viernes, 8 de junio de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
Drogas y botellón: la Ruta del Bakalao en el centro de Valencia

domingo, 8 de abril de 2012
La prevención de las recaídas es uno de los factores clave para alcanzar la funcionalidad social de las personas con esquizofrenia.

La prevención de las recaídas es uno de los factores clave para alcanzar la funcionalidad social de las personas con esquizofrenia. Está comprobado que garantizar el tratamiento antipsicótico minimiza el riesgo de recaídas y permite una mayor estabilidad del paciente. Esto permite mejorar la integración, minimizando el estigma y por lo tanto consiguiendo una mayor normalización. Igualmente, la esquizofrenia es una enfermedad crónica que requiere un tratamiento a largo plazo. En este sentido, utilizar herramientas terapéuticas de larga duración, que hagan más sencillo el seguimiento de la medicación, parece ser la estrategia adecuada, ofreciendo al paciente mayores posibilidades de ocupar sus inquietudes en otros aspectos más allá del tratamiento y la patología.
La introducción de nuevas terapias en el tratamiento de la esquizofrenia hace indispensable la puesta en común de la experiencia de los distintos profesionales implicados en la recuperación de las personas con psicosis, con el fin de llegar a conclusiones claras acerca del diagnóstico y las posibilidades de tratamiento idóneas para cada paciente.
Por esta razón, con el objetivo de los que los expertos puedan trabajar con las personas que sufren esquizofrenia desde el prisma de la reducción de los síntomas psicóticos como primer paso para la recuperación, focalizándose en una remisión de la clínica que sea lo suficientemente amplia para que la mejoría de su funcionamiento psicosocial le permita la normalización, psiquiatras de todo el país se han dado cita en San Sebastian en la reunión “Nuevos abordajes en la persona con Psicosis”, organizada por Janssen.
En este sentido, el profesor Miguel Gutiérrez, Catedrático de Psiquiatría de la Universidad del País Vasco ha destacado la importancia de las reuniones científicas entre profesionales para actualizar los conocimientos y compartir experiencias acerca de las nuevas alternativas de tratamiento disponibles que pueden suponer un incremento significativo de la calidad de vida de los pacientes. Asimismo, ha agradecido el apoyo de Janssen por la formación continuada de los especialistas.
Durante la reunión, el profesor Eduard Vieta, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínic de Barcelona ha señalado que “el abandono de la medicación ocasiona el 40% de las recaídas de los pacientes con psicosis. Muchos pacientes no tienen conciencia de su enfermedad, tienden a pensar que están mejor, que no necesitan tomar la medicación, y abandonan el tratamiento”.
Los estudios muestran que el abandono de la medicación es el predictor más potente de las recaídas en las enfermedades psicóticas, un fenómeno que tiene graves consecuencias para los pacientes. “Las recaídas no son gratis –señala Vieta-, tienen un precio a nivel biológico porque hay pérdida de masa encefálica; a nivel psicológico porque el paciente se aleja de la normalidad en la adaptación a su entorno; a nivel social porque se aísla aún más; y a nivel económico porque, al final, acaban recibiendo más medicación para controlar los síntomas”.
En la cita científica los psiquiatras españoles han discutido acerca del abordaje terapéutico con los más recientes tratamientos antipsicóticos de larga duración. Entre ellos, han destacado la reciente aportación que supone el palmitato de paliperidona, fármaco desarrollado gracias a las más modernas técnicas de nanotecnología, lo que permite su uso en mantenimiento mediante administraciones mensuales para todos los pacientes, facilitando el seguimiento del tratamiento, previniendo recaídas y ofreciendo al paciente y su entorno mayores posibilidades de recuperación social y personal.
“Para el paciente, este fármaco supone mayor comodidad para seguir el tratamiento porque es un fármaco especialmente bien tolerado, se administra una vez al mes, y a los profesionales nos da ciertas garantías de cumplimiento terapéutico y nos permite focalizarnos en otros aspectos del tratamiento”, apunta el profesor Vieta.
Según este experto, la familia valora mucho este nuevo fármaco, porque las discusiones con el paciente por la toma diaria del tratamiento dejan de ser un problema.
“Aunque ya se disponía de otros antipsicóticos de larga duración, Palmitato de Paliperidona es especialmente bien tolerado, además de que permite el control de los síntomas, lo que favorece la conciencia de enfermedad y, por tanto, el cumplimiento del tratamiento”, apunta Vieta.
Asimismo, en la reunión se ha defendido la necesidad de utilizar Palmitato de Paliperidona en las fases más tempranas de la esquizofrenia para evitar el deterioro que supone para el paciente cada recaída. “Es importante anticiparse a las recaídas. Hay un porcentaje muy alto de pacientes que sabemos que acabarán por abandonar la medicación, si nos adelantamos con un fármaco como éste estaremos previniendo graves problemas de deterioro cognitivo y social”, explicó Eduard Vieta. Hay varios indicadores que predicen el mal cumplimiento terapéutico, entre ellos, la poca conciencia de enfermedad, y el consumo abusivo de sustancias adictivas.
El doctor J.M. Vázquez, psiquiatra del CAS Sants (ASPB-ABD) explicó que las adicciones son un factor de riesgo para las personas con psicosis, y que el 40% de los pacientes tienen una patología dual, que en muchos casos se combina con una morbilidad orgánica causada por el VIH o el virus de la Hepatitis C. Todos estos factores son también predictores de complicaciones en el seguimiento del tratamiento.
La disponibilidad de un fármaco antipsicótico de una única dosis mensual y un buen perfil de tolerabilidad mejora la calidad de vida del paciente y su entorno, así como su reinserción en las actividades de la vida cotidiana, familiar y laboral.
Los asistentes a la reunión han tenido la oportunidad de recibir una ponencia magistral de Nicolás García, catedrático de Física de la Universidad Autónoma de Madrid y Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en la cual ha explicado las aplicaciones de las técnicas de Nanotecnología en el desarrollo de fármacos, un proceso gracias al cual se ha mejorado la farmacodinamia y farmacocinética de muchos fármacos, entre ellos el Palmitato de Paliperidona.
Fuente:psiquiatria.com
miércoles, 4 de abril de 2012
Experto en adicciones al juego dice que "Eurovegas" será un foco de ludopatía

Proyectos como el de Eurovegas que pretende instalarse en Madrid o el de Gran Scala que en su día se anunció en la zona aragonesa de Monegros son "un foco de ludopatía con toda seguridad, aunque se vendan como generadores de empleo".
Así lo ha señalado a Efe Mariano Chóliz, profesor de Psicología de la Universidad de Valencia y director del curso de postgrado "Adicción al Juego y otras Adicciones Comportamentales".
Este experto alerta de los riesgos de adicción de los juegos de azar ya que, a diferencia de otros consumos que pueden provocar trastornos adictivos como el alcohol o el tabaco, el juego se fomenta, a pesar incluso de no estar permitido.
"La publicidad de casinos está prohibida pero en internet es muy fácil tropezar con anuncios de este tipo", afirma este experto.
Chóliz ha impartido hoy una conferencia titulada "La vida en juego: la adicción al juego de azar", dentro del tercer Ciclo de Conferencias en Psicología organizadas por el Campus de Teruel de la Universidad de Zaragoza.
Este experto apunta que la mayor parte del dinero que se gasta en los juegos de azar se hace en las máquinas tragaperras, un 40 por ciento, a pesar de que los jugadores de estas máquinas suponen solo el 1 por ciento del total de usuarios.
"Estamos hablando de que las máquinas mueven 11.000 millones de euros al año en España, más que el presupuesto de Aragón por ejemplo, y están controladas principalmente por tres empresas", asegura Chóliz.
Mueven cantidades enormes, insiste, de las que el Estado solo percibe dinero en concepto de tasa, en el caso de las máquinas tragaperras, ni siquiera existe un impuesto, explica.
Chóliz considera que en esta materia ha habido "dejación" por parte de las administraciones, especialmente en el juego online, que hasta hace apenas un año ni siquiera estaba regulado: "Había varias empresas de apuestas que operaban en España, que incluso patrocinaban equipos de fútbol importantes, que operaban desde paraísos fiscales y no eran legales".
Reconoce avances pero recuerda que estas empresas siguen funcionando y todavía no les han concedido licencias, resalta que en este campo todavía queda mucho por legislar y recuerda que, por ejemplo en países como Alemania, está prohibido el juego online.
Desde el punto de vista de la adicción, el ludópata encuentra en internet aliados que lo hacen especialmente peligroso: la inmediatez al jugar, la disponibilidad de dinero porque se hace a través de tarjeta de crédito o el anonimato son algunos de ellos, explica Chóliz.
Asegura que a diferencia de otras adicciones, la ludopatía no está percibida por la sociedad en toda su dimensión, por las cifras económicas que se mueven y por la gravedad de los casos.
"Los ludópatas pueden acabar mal porque es probable ir a la cárcel tras una situación de agobio por las deudas, o en suicido después de quedarte sin el apoyo social de tu familia", señala.
Chóliz describe esta situación como "desesperanzadora porque no hay muchos recursos públicos para tratar estas adicciones, y los ludópatas no saben a dónde ir para desintoxicarse".
Este experto insiste en que "el juego tal y como está organizado está pensado para que el gestor, el que lo organiza, tenga un beneficio económico y es iluso pretender ganar dinero jugando".
A la larga, añade, "vas a perder siempre, y la mala suerte es que un día ganes mucho dinero porque seguirás jugando y lo perderás".
Fuente:larioja.com
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